"World Aquatics decidió rehabilitar a Rusia y Bielorrusia bajo sus banderas e himnos, mientras la guerra contra Ucrania continúa. Esa decisión es un grave error. El deporte no puede premiar la agresión. Europa no aceptará esta normalización", dijo Micallef en redes sociales.
El comisario se expresó así después de que World Aquatics anunciara el pasado día 13 que permitirá que los nadadores rusos y bielorrusos de categoría absoluta compitan en eventos mundiales en las mismas condiciones que los deportistas de otras nacionalidades, con sus respectivos uniformes, banderas e himnos.
El organismo explicó que la decisión tomada por el Consejo de World Aquatics se adoptó tras consultar con su Unidad de Integridad (AQIU) y con su Comisión de Atletas, después de haber modificado previamente las directrices para permitir que lo nadadores juveniles de Rusia compitieran igual que los de otras nacionalidades y levantar las restricciones adoptadas tras el inicio de la invasión de Rusia a Ucrania.
El presidente de World Aquatics, el kuwaití Husain Al Musallam, afirmó que "durante los últimos tres años, World Aquatics y la AQIU han ayudado con éxito a garantizar que el conflicto se mantenga fuera de las sedes de competición deportiva" y sostuvo que sus competiciones seguirán siendo un espacio para que deportistas de todas las naciones puedan reunirse en una competición pacífica.
Con la decisión de World Aquatics Rusia y Bielorrusia han retomado todos sus derechos como miembros de pleno derecho del organismo.
