El danés se impuso en el esprint intermedio y se hizo con 25 puntos, pero la victoria en la etapa de Philipsen le dio 50, lo que deja el maillot a su alcance.
Pedersen había preparado toda la jornada para afianzar un maillot que nunca ha logrado vestir en París y que se ha convertido en uno de los grandes objetivos del Lidl, el equipo capitaneado por el español Juan Ayuso.
El danés se había colado en la escapada del día, lo que le otorgó ventaja para apuntarse el esprint especial, situado a 27,2 kilómetros para la meta.
Pero no supo aprovechar esa ventaja y su grupo fue absorbido por otro más amplio en el que llegaba su gran rival, Philipsen.
El belga, que había demostrado que no estaba en un gran momento de forma hasta el momento, sacó su mejor versión en un esprint reducido en el que no dio opción a sus rivales, bien lanzado por su compañero Mathieu van der Poel. Pedersen pagó los esfuerzos de la jornada y acabó octavo en la meta.
"Ha sido un mal día, una jornada que nos ha costado puntos. Estoy extremadamente decepcionado. Puede que haya impresionado, pero eso no sirve para nada si no se gana. Ha sido una mala jornada, una gran pérdida de puntos", aseguró el danés del Lidl, incapaz de disimular su frustración.
"No es lo que esperábamos, pero tenemos que aceptarlo. Pensábamos lograr más puntos. La lucha por el maillot verde va a continuar hasta París y estoy convencido de que todo se jugará en los Campos Elíseos", agregó.
La tristeza de Pedersen contrastó con la satisfacción de Philipsen, que confesó que llegó a dudar de sus posibilidades pero agradeció que su equipo siguieran confiando ne él.
Pese a todo, el belga, que con esta suma ya once triunfos en el Tour de Francia, consideró que no será fácil arrebatar a Pedersen el maillot verde.
"Va a ser duro. Los esprints intermedios que quedan son todos difíciles, situados tras duros puertos y Mads escala mejor que yo", dijo el ciclista del Alpecin, que ya ganó el maillot de la regularidad en 2023.
Pese a ello, prometió seguir luchando por mantener viva la esperanza y llegar con opciones de arrebatárselo en la última etapa, en París.
"El sábado haremos cuentas y veremos si es posible conseguirlo el domingo. He recuperado la confianza y ahora todo es posible", afirmó el belga.
