Los World Skate Games se despiden de Asunción tras dos semanas de actividad, del 2 al 18 de octubre, en una experiencia que dejó aspectos positivos para el deporte nacional, pero también dificultades organizativas que empañaron parte de su desarrollo. El evento, que reunió a representantes de 90 países, puso a Paraguay en el centro de la escena mundial del patinaje, aunque no estuvo exento de inconvenientes.
El inicio fue prometedor. Los atletas comenzaron a recorrer las calles de la capital y las competencias se distribuyeron entre distintos escenarios, como la Costanera de Asunción, el Cerro Lambaré, el Comité Olímpico Paraguayo (COP) y la Secretaría Nacional de Deportes (SND).
Sin embargo, las condiciones climáticas obligaron a modificar los planes en varias jornadas. La lluvia e incluso el granizo provocaron postergaciones y reprogramaciones de las disciplinas al aire libre.

Superados esos contratiempos, el calendario volvió a tomar ritmo y permitió disfrutar de los 11 deportes sobre ruedas que formaron parte del programa. Para Paraguay, además, la cita representó una oportunidad de acercar al público disciplinas que hasta ahora tenían escasa exposición local.
Más allá del patinaje artístico y de velocidad, varias modalidades pudieron verse en vivo por primera vez ante los aficionados de la capital.
La actividad transcurrió sin mayores sobresaltos durante buena parte del certamen, pero los problemas reaparecieron en la recta final.

La pista instalada en la Costanera quedó en el centro de las críticas, debido a que los trabajos de recapado no estuvieron concluidos a tiempo para el inicio de las competencias. Las lluvias dificultaron el secado de la superficie y complicaron la puesta a punto del escenario.
A ese inconveniente se sumó la sentada protagonizada por varios patinadores de velocidad, quienes reclamaron garantías para competir y cuestionaron las condiciones de las curvas del circuito.

La protesta expuso las deficiencias de una instalación que debía estar a la altura de una competencia mundial. Finalmente, la situación fue subsanada y las pruebas pudieron continuar, aunque el episodio dejó una señal de alerta sobre la planificación y la preparación de la infraestructura deportiva.
En el balance competitivo, la principal alegría para Paraguay llegó de la mano de Julio César Mirena, quien conquistó la medalla de bronce en los 15.000 metros eliminación.
Su podio representa un resultado histórico para el patinaje nacional y se convirtió en el momento más destacado de la delegación paraguaya en esta edición. Los demás representantes también afrontaron sus respectivas pruebas, aunque no lograron sumar nuevas medallas.
La despedida de los World Skate Games deja así un balance de contrastes: por un lado, la posibilidad de albergar un acontecimiento internacional de gran magnitud, mostrar disciplinas poco conocidas y alcanzar un podio histórico; por otro, las dificultades climáticas y los problemas con la pista de velocidad, que pusieron a prueba la capacidad organizativa del país.
La ceremonia de clausura está prevista para este sábado, a las 20:30, en el Comité Olímpico Paraguayo, con una propuesta de Roller Disco. Las competencias concluirán oficialmente este domingo 18 de octubre, con el cierre de una cita que dejó experiencias valiosas, pero también aspectos que deberán revisarse de cara a futuros eventos internacionales.
