La participación de Ismael Mongelós, Agustina Brítez, Jamie McKenna y Stephanie Boner en el Colombia Open 2026, disputado del 23 al 25 de octubre en Bogotá, Colombia, representó una nueva oportunidad para medir el nivel de los jugadores nacionales frente a rivales de más de doce países sudamericanos y centroamericanos.
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Más allá de la experiencia internacional, el desafío pasa por convertir estas participaciones en una plataforma de desarrollo deportivo, con mayor continuidad competitiva, formación de jugadores y mecanismos que permitan ampliar la base de practicantes.

La disciplina, que combina elementos del tenis, el pádel y el bádminton, experimenta un crecimiento mundial y comienza a ganar espacio en Paraguay. Su expansión local estuvo vinculada inicialmente a aficionados provenientes de otros deportes de raqueta, pero también a la habilitación de canchas privadas y a la creación del Asunción Pickleball Club (APC) y el Club Dink, considerado el primer club social especializado en esta modalidad y sede de la asociación.
La presencia paraguaya en Bogotá se suma a las experiencias de la selección nacional en la Pickleball World Cup de Lima, Perú, en 2024, y Fort Lauderdale, Estados Unidos, en 2025. Sin embargo, el reto no consiste únicamente en acumular viajes y participaciones, sino en evaluar resultados, identificar las diferencias de nivel y establecer objetivos deportivos concretos.
El Sudamericano, siguiente examen

El calendario internacional tendrá una nueva cita del 17 al 22 de noviembre, cuando Carmelo, Uruguay, reciba el Primer Sudamericano de Pickleball. El programa contempla un torneo abierto, una Copa de Países, capacitaciones y actividades de integración.
Paraguay deberá realizar un nuevo selectivo para definir a sus representantes. Las inscripciones estarán abiertas en el Club Dink hasta el 1 de noviembre. La convocatoria será una oportunidad para ampliar la competencia interna y determinar quiénes están en condiciones de integrar la delegación nacional.
Los interesados pueden consultar los detalles del certamen en www.sudamericanodepickleball.com
La experiencia como punto de partida
La preparación de los representantes paraguayos para el Colombia Open se desarrolló en el Club Dink, con énfasis en los aspectos técnicos, tácticos y estratégicos. Ismael Mongelós, jugador y profesor de pickleball en el establecimiento, destacó el valor de volver a competir internacionalmente.
“Para mí es un orgullo volver a representar a Paraguay en una competencia internacional. Empecé a jugar al pickleball en Estados Unidos en 2024 y, desde entonces, tuve la oportunidad de representar a mi país en diferentes competencias internacionales, incluyendo la Pickleball World Cup”, comentó.
Mongelós consideró que el torneo colombiano permitió seguir aprendiendo, contrastar el rendimiento con jugadores de otros países y contribuir a la difusión de la disciplina. Su expectativa, señaló, es que cada vez más personas puedan conocer y practicar este deporte en Paraguay.
Difusión y acceso, claves para crecer
Por su parte, Iro Villar, presidente del APC, sostuvo que la delegación viajó con el objetivo de representar al país, competir con compromiso y aprovechar la experiencia para continuar creciendo deportivamente. También destacó la intención de mostrar el potencial de los jugadores paraguayos y ganar reconocimiento internacional.
En el plano local, el Club Dink, ubicado en el complejo Barrail Costanera, organizó durante este año clínicas gratuitas para acercar la disciplina a nuevos practicantes. Además, desarrolla jornadas de Open Play los miércoles y sábados, abiertas a personas de distintos niveles, edades y experiencias deportivas.
El pickleball se practica en una cancha más pequeña que la de tenis, con paletas sólidas y una pelota plástica perforada. Su aprendizaje inicial relativamente rápido y la posibilidad de reunir a jugadores de diferentes generaciones constituyen algunas de sus principales ventajas para captar nuevos participantes.
No obstante, la difusión y la accesibilidad son apenas una parte del proceso. Para sostener su crecimiento, el pickleball paraguayo también necesitará fortalecer sus competencias nacionales, ampliar las oportunidades de formación y establecer una planificación que conecte la iniciación deportiva con el alto rendimiento.
“Invitamos a la gente a que venga a ver y a practicar pickleball, y que no lo vea como un deporte de nicho, sino como una disciplina accesible, social y muy divertida desde el primer día”, expresó Villar.
Las actividades del club pueden consultarse en Facebook e Instagram, a través de la cuenta @clubdink.asu.
