El sorteo de la competición que transcurrirá del 10 al 17 de noviembre en Guadalajara, colocó a Muguruza en el grupo Teotihuacán, mientras su compatriota Paula Badosa jugará en el grupo denominado Chichen Itza ante la bielorrusa Aryna Sabalenka, la griega María Sakkari y la polaca Iga Swiatek.
"Estoy muy emocionada de jugar en México, donde siempre soy bienvenida; ojalá pueda dar lo mejor y representar mis raíces latinoamericanas", señaló Garbiñe, nacida en Caracas de madre venezolana.
Ganadora del Roland Garros del 2016 y de Wimbledon, en 2017, Muguruza ha tenido un repunte y ha recuperado posiciones en el ránking; llega al torneo en un buen momento de forma deportiva y es considerada una de las figuras a seguir.
La WTA finals contará con la presencia de las mejores jugadoras del mundo excepto la australiana Ashleigh Barty, primer de la lista mundial, quien renunció al certamen, y la tunecina Ons Jabeur, séptima raqueta del mundo, lesionada.
"Es un sueño hecho realidad jugar contra las mejores del mundo", dijo Paula Badosa, quien dio este año su salto como profesional y tratará de demostrarlo en Guadalajara, en el occidente de México.
La WTA final estaba señalada para la ciudad china de Shenzhen, pero tuvo que cambiar de sede debido a la COVID 19.
La nueve veces campeona de Wimbledon Martina Navratilova elogió a los organizadores por hacer logrado algo difícil organizar la competición en unas pocas semanas y confió en que el nivel del tenis sea alto.
Este año el certamen cumplirá su medio siglo desde que surgió en 1971 en Huston y transcurrirá en cancha dura con una bolsa de premios de cinco millones de dólares.
