"Me gusta mucho este torneo y le tengo mucho cariño. Me siento muy cómoda en hierba y Wimbledon es un torneo especial para mí. Ha sido una victoria importante contra una rival muy dura. Sabía que iba a ser un partido difícil, pero estoy muy satisfecha por como lo he gestionado tanto a nivel de tenis como mental", expresó tras imponerse a Potatova, cabeza número 27 del torneo, por un contundente 6-2 y 6-3.
La gallega, que se impuso en 1 hora y 17 minutos, fue muy superior a su rival y se mostró muy sólida con el saque, al cederlo únicamente en una ocasión.
En segunda ronda, la gallega se verá las caras con la ucraniana Dayana Yastremska, número 67, que derrotó a la japonesa Aoi Ito por 7-6 (1), 4-6 y 7-5.
"El último partido que jugamos fue una de las mayores batallas de mi vida. Fue una locura de partido. Es una jugadora muy luchadora y el año pasado ya jugamos aquí. Es cierto que cada partido es un mundo y veremos haber que pasa", afirmó.
Ambas tenistas se han enfrentado en tres ocasiones, con dos victorias para la española, una de ellas en Wimbledon, y una victoria para la ucraniana, que venció en mayo en las semifinales del Challenger de Parma en un duelo que duró tres horas y veintisiete minutos.
