Huerta urbana gana terreno como alternativa familiar en Ayolas

Tomates en caja, pimientos, calabacines y zanahorias, forman parte de la producción en la huera urbana en Ayolas.
Familias de Ayolas apuestan por los cultivos urbanos para incrementar su producción alimentaria.Gentileza

AYOLAS. La huerta urbana se consolida como una alternativa integral para las familias de Ayolas, al permitir la producción de alimentos propios, la reducción de gastos, la generación de ingresos.

El productor de hortalizas y cítricos en Ayolas, Luis Vera, impulsor de esta iniciativa, señaló que la huerta urbana constituye una alternativa importante para la economía familiar, ya que permite obtener verduras y algunas frutas, como la frutilla, además de otros productos que pueden cultivarse en el hogar.

Además, explicó que esta práctica representa un ahorro en la compra de hortalizas y también puede convertirse en una fuente de ingresos. El rubro, según indicó, ha registrado un importante crecimiento en la zona.

“Observo que en nuestra comunidad, por lo menos, la gente ha optado definitivamente por tener sus propias huertas”, expresó.

La iniciativa busca, además, recuperar una tradición paraguaya, teniendo en cuenta que las huertas siempre formaron parte de la cultura del país, aunque con el paso del tiempo esta práctica fue perdiendo presencia en los hogares.

Cultivar en espacios reducidos

Vera señaló que la falta de terreno no representa un obstáculo para desarrollar una huerta urbana. Explicó que, precisamente por la escasez de espacio, se pueden utilizar diferentes alternativas y materiales reciclables.

Macetas, planteras, cartones y bidones reutilizados pueden servir para cultivar diferentes especies. “Hay muchos materiales reciclables que se pueden utilizar dentro de la huerta”, manifestó.

Este modelo de producción permite cultivar tomate, lechuga, locote, frutilla, cebolla de hoja, perejil, orégano, repollo y otros productos. Según Vera, una pequeña cantidad de plantas puede representar una importante ayuda para la economía familiar.

Un cultivo de frutillas en Ayolas, forma parte de la producción en la huerta urbana.
Un cultivo de frutillas en Ayolas, una opción de agricultura urbana familiar.

“De una planta de tomate se puede sacar cinco kilos; entonces, si se tienen diez plantas, se pueden producir aproximadamente cincuenta kilos por temporada”, explicó.

La utilización de recipientes también permite organizar los cultivos en diferentes niveles, colgarlos, escalonarlos o trasladarlos de acuerdo con la necesidad de sol y sombra.

Menos plagas y mayor protección

Otra de las ventajas de la huerta urbana, según el productor, es la posibilidad de reducir el ataque de plagas debido a que se trata de espacios más reducidos y con menor contacto con otros cultivos.

También es posible cultivar bajo techo, siempre que exista una adecuada ventilación y condiciones apropiadas de luz. “Lechuga, frutilla, todo eso se puede tener abajo de eso, a veces con un poco de luz y después retornar a su lugar”, señaló.

Ante las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, consideró que esta modalidad ofrece mayores posibilidades de protección, ya que permite controlar mejor la humedad y resguardar los cultivos durante las lluvias intensas.

“Como vos controlás mejor la humedad, si hay lluvia fuerte, lo movés y lo resguardás”, indicó.

Frente a posibles dificultades en la producción y el acceso a alimentos, recomendó comenzar con anticipación. “Hay que hacerlo con tiempo para que no nos tome desprevenidos”, expresó.

Bienestar y oportunidad de ingresos

Además del aporte a la alimentación y la economía familiar, Vera destacó el aspecto terapéutico que puede representar el trabajo en una huerta, especialmente como una actividad que permite compartir tiempo al aire libre y alejarse de las pantallas.

“Tiene su parte terapéutica, porque ocupás tu tiempo, soltás el teléfono y salís a tu huerta”, dijo, al tiempo de invitar a los jóvenes a sumarse a esta práctica.

La actividad también abre oportunidades para pequeños emprendimientos. Vera mencionó, por ejemplo, la producción de flores en macetas o bandejas, teniendo en cuenta la demanda existente en el mercado.

Bandejas de cultivo con lechugas y plántulas de tomate.
Familias en Ayolas cultivan lechugas para fomentar la agricultura urbana.

“Es el momento de poner semillas de flores en macetas o bandejas; hay muchísima demanda, se puede vender muy bien”, afirmó.

Reconoció que toda producción requiere una inversión inicial, pero sostuvo que la huerta urbana representa un modelo que puede combinar alimentación, bienestar, recuperación de tradiciones y generación de ingresos para las familias.