“Dichos dibujos (algunos de ellos a color y con paleta muy simple) nos dan pretextos para buscar una historia en sus personajes, para poder crear un antes y un después, y por supuesto ver cómo se mueven.
Todos sus personajes crean un mundo donde “el espectador, confuso, no sabe bien si encuentra lo divertido o por él se siente agraviado”; un mundo donde es fácil perderse, pero un mundo donde es fácil dejarse llevar”, señalan los integrantes de la compañía de Fernando Hurtado.
