“Si tuviera que hacer alguna declaración, sería lo mucho que le quiero y le extraño, y espero con interés escuchar los recuerdos que tienen de él todos aquellos que estuvieron a su lado”, dijo Karpetian.
Reconocido como uno de los grandes autores de ciencia ficción, a Bradbury le gustaba identificar su género con la fantasía, ya que muchos de sus relatos estaban basados en la vida cotidiana.
Su nieto quiso subrayar la influencia que el autor imprimió en “muchos artistas, escritores, profesores o científicos”, y calificó de experiencia “muy conmovedora y reconfortante” escuchar sus historias.
“Su legado sigue vivo en su obra monumental de libros, cine, televisión y teatro, pero lo más importante, en las mentes y los corazones de cualquiera que lo haya leído, porque la lectura permitía conocerle. Era el hombre más grande que conozco”, añadió Karpetian.
El novelista estadounidense ya era un gran lector en su juventud, en la que escribía además por afición.
Debido a dificultades económicas, Bradbury no pudo asistir a la universidad, así que comenzó a vender periódicos, pero no cejó en su empeño por formarse y comenzó a hacerlo de manera autodidacta.
Además de sus libros, entre los que destaca también “Crónicas Marcianas”, elaboró libretos teatrales y guiones de cine y televisión, entre los que sobresale su colaboración con John Huston en la adaptación de Moby Dick.
