Minutos antes de las 16:00 llegaron ayer a Paraguay los integrantes de Iron Maiden, procedentes de Buenos Aires, donde actuaron en la noche del viernes junto con Ghost y Slayer. Las tres bandas tocarán hoy en el Jockey Club, en un show que se iniciará luego de las 18:00 y que ofrecerá al público paraguayo variantes diferentes del heavy metal.
Los integrantes de Iron Maiden llegaron en un avión privado y se hospedaron en el Bourbon, donde ayer a la tarde les esperaban una gran cantidad de fans desde muy temprano. En el aeropuerto también se reunió una gran cantidad que aguardaba a los músicos con una gran bandera paraguaya que llevaba impreso el nombre de la banda británica.
Los músicos bajaron del avión y subieron directamente en BMW y vans, dirigiéndose al hotel, ingresando por la parte trasera del mismo. La gente quedó en la puerta esperando que salgan a saludar. Algunos tenían la máscara de la mascota Eddie, incluso alguien vino vestido con el uniforme de soldado que viste Eddie en el cartel de la gira, y que en un momento del concierto, el cantante Bruce Dickinson viste también.
El entusiasmo por el grupo era tanto que en Twitter corrió la información de que estaban en el estadio Defensores del Chaco, pero eran unos melenudos rubios que vestían remeras de Maiden.
Los primeros en llegar al país fueron los integrantes de Ghost, pero como se presentan enmascarados y maquillados, nadie les reconoció. Los últimos fueron los integrantes de Slayer, que vinieron en un avión de línea.
Iron Maiden ofrecerá su show “Maiden England”, con el que celebran los 25 años del lanzamiento del álbum “Seventh Son of a Seventh Son”, el cual se caracteriza por la introducción de teclados y un sonido más progresivo y no tan pesado. De este álbum interpretan “Can I Play With Madness”, “Moonchild”, “The Clairvoyant” y otros más. El show también incluye clásicos de otras épocas como “The Number of the Beast”, “The Prisoner” , “Two Minutes to Midnight”, “The Trooper”, “Run to the Hills”, “Fear of the Dark”, “Wasted Year, entre otros.
El concierto en Buenos Aires se realizó en el estadio Monumental de River Plate, con la asistencia de 56.000 personas. El espectáculo tuvo que parar apenas empezó porque se rompió un vallado. Fue reparado in situ, y Bruce Dickinson se encargó de calmar al público, que esperó unos treinta minutos para que se reinicie el show. Dickinson hacía preguntas a la concurrencia, hizo un solo de batería y hasta tarareó la música del “Llanero Solitario”.
