En una noche marcada por el piano romántico, la artista deleitó en una primera parte con las obras del célebre Frédéric Chopin: “Nocturno en mi bemol mayor”, “Fantasía impromptu” y “Vals en do sostenido menor”, interpretaciones que fueron muy aplaudidas por todo el auditorio.
Prosiguió con “Un bote en el océano”, de Maurice Ravel, “El canto del cisne”, de Schubert-Liszt y “Impromptu en la bemol mayor”, de Franz Scuhbert.
La segunda parte estuvo representada las obras “Ave María”, de Scubert-Lizst, “Concert Etude ‘Waldesrauschen’ (El susurro del bosque)”, de Franz Liszt, “Scheherazade “El mar y el barco de Simbad”, de Rimsky-Korsakov. También se pudieron escuchar los tangos “Adiós Nonino” y “Balada para un loco”, de Astor Piazzolla. Para el final entregó “Danza ritual del fuego”, de Manuel de Falla.
Largos aplausos premiaron la actuación de Grineva, quien a su vez expresó su agradecimiento, su alegría y su emoción por estar y tocar en nuestro país.
