Esta biografía fue escrita por Adriana Medina Aguiar, quien recuerda que Manú es el poeta paraguayo más popular. Sin embargo, sus versos no son conocidos en la misma proporción que es conocida su dolorosa historia: una historia triste de bohemia y de dolencia incurable.
Señala que en los vates generalmente se encuentra una dualidad de caracteres: por un lado, el poeta, por otro el hombre. Como dos paralelas que no han de unirse jamás. En Ortiz Guerrero no sucede lo mismo, porque el verso es una prolongación del poeta como hombre: la forma del verso desmiente la frágil estructura de la carne. En él es el “hombre el que hace al poeta”.
En cuanto a los inicios de Ortiz Guerrero, Adriana señala que en el año 1912, Manuel y sus amigos de infancia Leopoldo Ramos Jiménez, Natalicio González y Facundo Recalde, bajo la tutela del intelectual Aníbal Codas, publicaron y llenaron la ciudad guaireña con un periódico manuscrito de numerosas páginas en el que se declaraban anarquistas y anticlericales. El cura de la ciudad los perseguía a caballo por las calles cuando los veía. Luego de aquella divertida experiencia, pero tal vez ya con menor rebeldía, siguieron con la revista Vida Nueva.
El año 1914 puede marcarse como la época en la que nació a la vida literaria Manuel Ortiz Guerrero porque al mismo tiempo que publicaba sus primeros versos –ya en Asunción– se daba a conocer en cenáculos y asambleas.
En el Colegio Nacional de la Capital lo aceptaron con mucha simpatía y en la tribuna se apoderaba de inmediato del auditorio con magnética atracción. Pudo haber llegado a ser el primer orador de su generación de habérselo permitido el destino.
Comenzó a escribir a los 18 años y, desde esa época se mostró influenciado por el modernismo. Sin embargo, su poesía juvenil está llena de reminiscencias de lecturas románticas que encajaban por supuesto con su alma de bohemio y de soñador. En El Nacional publicó sus primeros versos, pero cuando publicó Loca, Ofrendaria y Aromas en la Revista Letras su consagración fue definitiva.
La autora del libro sobre Ortiz Guerrero, Adriana Medina Aguiar (Asunción, 1978) es licenciada en Letras por la Universidad Nacional de Asunción.
Cuenta además con un posgrado en Literatura Hispanoamericana de la UNA, y es Máster en Filología Hispánica por el Instituto de la Lengua Española del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid, España.
Es profesora de Literatura, Oratoria y de Lengua Castellana en instituciones privadas de gran prestigio en la capital paraguaya y también fue profesora auxiliar en la cátedra de Literatura Griega en la Facultad de Filosofía de la UNA.
Como escritora, cuenta en su haber un poemario publicado y otros inéditos; además es coautora de textos para la enseñanza de la lengua inglesa.
