No forman parte de la historia y es posible prescindir de ellos, pero ¡vaya que da gusto conocerlos y comentarlos!
Attila Sallustro, ídolo en Italia.
Fue el primer paraguayo que jugó en el fútbol europeo, a finales de los años 20. Nació en Asunción, el 17 de noviembre de 1908, de un matrimonio de inmigrantes napolitanos; viajó a Italia y jugó por el Club Nápoli, en el puesto de centrodelantero.
Su actuación fue tan destacada en el fútbol italiano, que era conocido por la hinchada como Babbio, que quiere decir "ídolo".
Llegó a anotar 107 goles en el fútbol italiano. Fue el capitán de la selección italiana en las Olimpiadas de Amsterdam, en 1928. Tanta era la popularidad de Attila Sallustro, que fue todo un personaje de su época, marcando pautas hasta con su vestimenta, creando todo un estilo. En sus tiempos existía la chaqueta "a lo Sallustro" y los jóvenes acostumbraban vestir "a lo Sallustro". Es el máximo futbolista del Nápoli, después de Diego Maradona. El detalle de su carrera es el siguiente:
Año / Club/ Pj / PG
1929-30 / Nápoli / 31 / 13
1930-31 / Nápoli / 29 / 11
1931-32 / Nápoli / 26 / 12
1932-33 / Nápoli / 30 / 19
1933-34 / Nápoli / 25 / 5
1934-35 / Nápoli / 20 / 7
1935-36 / Nápoli / 26 / 8
1936-37 / Nápoli / 18 / 5
Concluyó su actuación en un club de segunda denominado Salernitana, en el que jugó unos pocos partidos entre 1937 y 1939.
Junto con él viajó su hermano menor, Oreste Sallustro, asunceno, nacido el 16 de agosto de 1911, quien también jugó en el Nápoli, como mediocampista, aunque muy esporádicamente. Desde 1930 hasta 1933 jugó solamente 16 partidos y anotó 3 goles. Pasó luego al Savoia, y en 1934 regresó al Nápoli dos temporadas para concluir su vida deportiva en Ilva Bagnoli, en 1941.
Paraguayos en selecciones extranjeras
Ya quedó escrito más arriba: Attila Sallustro jugó por Italia en la selección olímpica de 1928. A lo largo de la historia, famosos paraguayos jugaron en selecciones extranjeras. Tal el caso de Eulogio Martínez, que vistió la camiseta de la selección española en el Mundial de Chile, en 1962, o el de Heriberto Correa, que jugó por la selección argentina las eliminatorias de 1974, enfrentando nada menos que a su país natal. Pero el pionero de todos fue el ex nacionalófilo, Constantino Urbieta Sosa, que fue titular de la selección argentina en el Mundial de Italia de 1934. También hay que recordar que Vicente Raúl Amarilla fue convocado a una selección española Sub 21, para un encuentro amistoso, convocatoria que frustró para siempre la posibilidad de que vistiera la albirroja.
El debut de "Kokito"
Eulogio "Kokito" Martínez fue uno de los más grandes jugadores del fútbol paraguayo y uno de los mejores que pisaron Europa. Había comenzado en el Atlántida, pero brilló en el Libertad de 1955.
Debutó en la selección nacional el 7 de marzo de 1954, contra Brasil, por las eliminatorias de ese año, en cancha de Libertad. Jugó su segundo partido en la revancha, en el Maracaná, donde anotó su primer gol y el único de Paraguay, que perdió 4-1. Todavía jugó un año más con la selección: Le hizo dos goles a Uruguay el 10 de abril, en un amistoso jugado en Montevideo. Ganamos 4 a 1. Romerito y Vázquez completaron el marcador. En la revancha, en Asunción, empatamos 1-1, y de nuevo anotó Martínez. Se despidió de la selección en el Sudamericano de Chile, en 1955, sin anotar. En la siguiente convocatoria, la Copa "Oswaldo Cruz", en noviembre de ese año, Eulogio Martínez ya había partido para tejer maravillas con el Barcelona. Y con la camiseta española, jugó el Mundial de Chile.
Fútbol nocturno
Recientemente se publicó en este diario una crónica acerca del que fue la primera instalación lumínica para partidos de fútbol nocturno. Ocurrió en el año 1936 en la antigua cancha de Sport Colombia sobre la ruta Mariscal Estigarribia. Un socio, empleado de la CALT, de apellido Soler, instaló cuatro focos -de 500 bujías cada uno- ubicados en cada rincón de la cancha, para iluminarla. Se veía más o menos, y tuvieron que pintar la pelota de blanco, con la cual quedaron "sellados" todos los jugadores.
Dos años más tarde hubo otro experimento similar. En febrero del año 1938 el Olimpia inauguró la primera instalación nocturna en su cancha de Para Uno. Fue todo un acontecimiento social y deportivo. Los cables y los reflectores cruzaban a bastante altura por sobre el campo de juego y se hallaban sostenidos en sus extremos en altas columnas. La luz era buena y la noche de la víspera del partido inaugural se prendieron las luces, en medio de la algarabía general. A la noche siguiente se jugó el primer partido nocturno de la historia de nuestro fútbol. En partido amistoso el dueño de casa Olimpia venció al Atlético Corrales por 4 a 3. Un tiempo después el sistema fue dejado de lado por antieconómico.
Recién el 15 de diciembre de 1949 se inauguró una instalación nocturna definitiva, y fue la del estadio Adriano Irala de Cerro Porteño, en barrio Obrero.
Era la época que ANDE generaba energía con una usina a leña que existía en Sajonia. Los cortes de luz eran frecuentes y eso era comprensible. Tanto como incomprensible es que los haya hoy, con tres plantas hidroeléctricas sirviendo al país. La expiación está en que gran parte del cablerío proviene de aquel entonces.
Cerro Porteño iluminó barrio Obrero, llenándolo de alegría y bullicio. Fue una tarea ciclópea, teniendo en cuenta que tuvieron que conseguirse créditos bancarios, la construcción de una subestática y el tendido de cables directamente de la usina de Sajonia hasta el "Adriano Irala". El 15 de diciembre de 1949 se inauguró oficialmente la iluminación y jugaron un amistoso Cerro Porteño y el Olimpia, que terminó 0-0. Los partidos nocturnos se hicieron habituales, brotaron en las inmediaciones parrilladas, restaurantes y heladerías. Ir por la noche al Cerro Porteño y luego del partido cenar un "bife a lo pobre" con chopp en "El Carioca" o un rico asado en el "Rincón Guaraní" eran placeres incomparables para la gente de aquellos tiempos.
Arsenio Erico nunca pudo defender la albirroja... Una vez, tentado para integrar la selección argentina de 1938, rechazó una oferta multimillonaria para nacionalizarse y dejó bien claro que sería "paraguayo hasta la muerte".
Dionisio Arce nació en San Juan Bautista, el 14 de junio de 1927. Delantero. Jugó en Luqueño y fue transferido al Lazio de Roma, Nápoli, Sampdoria, Novara, Torino y Palermo. Miguel Ortega jugó en Génova, entre 1946 y 1948.
Félix Benegas: Jugó dos años en el Triestina, entre 1950 y 1952. Silvio Parodi: Pasó por el Fiorentina de Italia. José Parodi: Jugó en el Pádova, del Calcio. Leongino Unzaín: Militó en Lazio de Roma durante los años 1950 y 1951.