A tempranas horas de ayer llegó a la zona la actuaria judicial, Lourdes Martínez, del Quinto Turno, acompañada del presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Justo Cárdenas, y el general, Máximo Díaz, secretario permanente del Concejo de Paz, portando la orden judicial emanada de la jueza Tania Irún, que restituye la propiedad de 4.000 hectáreas al ente agrario.
La comitiva inmediatamente se dirigió a la fiscalía de Minga Porã para informar de la medida a los fiscales Delio González y Alfredo Acosta, de Hernandarias, quienes tras corroborar las órdenes emanadas de la Fiscalía General se dirigieron con una dotación de efectivos del GEO hasta la colonia.
Recordemos que prácticamente todo el asentamiento está cubierto por cultivos extensivos de soja y maíz.
El operativo se efectuó bajo la atenta mirada de los colonos que aguardaban frente a sus parcelas, documento en mano, para certificar la titularidad sobre las tierras a los técnicos del Indert que chequean los documentos.
Posesión
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Tras labrar el acta, la actuaria Martínez dio lectura a los presentes de la resolución judicial y luego de estampar sus firmas la propiedad quedó en manos del Instituto, donde inmediatamente se procederá al loteamiento e instalación de los servicios básicos para las familias sujetas de la reforma agraria, que viven bajo carpas desde hace doce años y acampan en Ñacunday.
El presidente de la República, Horacio Cartes, monitoreó durante toda la jornada el proceso de restitución en la zona, a través del coordinador del operativo, general Máximo Díaz, hasta recibir el informe de “misión cumplida” sin contratiempos.
Es importante señalar que en los días previos la actuaria Lourdes Martínez no pudo concretar su trabajo y entregar las tierras al Indert debido a que los colonos impedían el paso a la comitiva técnico-judicial, llegando a bloquear incluso el acceso a la colonia con camiones y piquetes solventados por colonos brasileños.
