El ministro de Senavitat, Eliodoro Marecos, afirmó: “En este momento hay más de 1.000 bonos deambulando por el país sin retorno”. Según lo explicado, son adjudicaciones de subsidios para compatriotas de escasos recursos, que no utilizan el bono porque aún no encuentran las viviendas adecuadas.
Senavitat cuenta con programas de construcción de viviendas económicas de G. 65 millones, con el tipo de plano como el que se observa en la infografía, pero también trabaja con el sistema de subsidio por medio del cual se entrega el bono al beneficiario y este debe buscar y elegir la casa a ser adquirida.
Si no utilizan esos bonos en el lapso de 18 meses, el beneficiario pierde el subsidio y este se transfiere a otra persona, de acuerdo con lo explicado. Por eso, la institución planea realizar un trabajo conjunto con gremios de la construcción para proveer las viviendas económicas, ante la escasez en el sector inmobiliario.
De hecho, Marecos ya se reunió la semana pasada con las Cámaras Paraguayas de la Construcción (Capaco) y de la Vivienda (Capavi), con el objetivo de coordinar acciones para encontrar solución al problema de escasez de casas.
Incluso, realizó una reunión tripartita entre representantes de Senavitat, Capaco y Contrataciones Públicas, a fin de buscar mecanismos para ejecutar las licitaciones de construcción de viviendas en el menor tiempo posible.
El presidente de Capaco, Jorge Moreno, resaltó la necesidad de contar con reglas claras para que mayor cantidad de empresas puedan participar de las licitaciones y que las condiciones estén acordes a la obra a ser realizada.
En ese sentido, dijo que se deben buscar precios razonables para construir viviendas dignas para los compatriotas, que no sean irrisorios, porque esto podría promover la utilización de materiales de mala calidad o, incluso, puede acarrear problemas de obras inconclusas. Pero por otro lado, las cotizaciones tampoco deben ser muy elevadas, que estén fuera de las posibilidades presupuestarias reales de Senavitat.
