07 de enero de 2006 - 09:01
Los bienes y cargos públicos son moneda de cambio de políticos
Este artículo tiene 20 años de antigüedad El accidente que destrozó una lujosa camioneta de la Cámara de Diputados se suma a la larga lista de episodios anteriores que arrojaron cuantiosas pérdidas al patrimonio público. Este tipo de casos son frecuentes en el Parlamento. Al mismo tiempo, el presidente Duarte Frutos destituyó a un embajador y a una funcionaria del cuerpo diplomático por la única razón de sus vínculos con parlamentarios del PLRA. Estos hechos revelan que la clase política paraguaya continúa sin distinguir entre lo que pertenece al Estado y lo que pertenece al patrimonio privado. Un manejo personal y no institucional del poder y una completa confusión entre el patrimonio público y el patrimonio privado son las características de los países que se encuentran en el gigantesco atolladero del atraso y la corrupción.