GUARAMBARÉ (Higinio R. Ruiz Díaz, corresponsal). Padres y alumnos, apoyados por los propios docentes de la escuela denunciaron que la escuela área se cae a pedazos desde que la “negligente” ahora exdirectora, Arsenia Rivarola de Sosa, asumiera el cargo hace dos años. La situación de abandono de la institución les obligó a movilizarse el 9 de marzo último.
La medida de presión hizo que la directora departamental de educación, Elizabeth Vera, se presentara al local escolar y finalmente separara del cargo a la directora. Ordenó a la supervisora pedagógica, Blanca Méndez, a internar el cargo hasta el nombramiento de una encargada de despacho.
Dijo que Rivarola de Sosa será reubicada en otra dependencia del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC). Asimismo, anunció que será abierto un sumario administrativo para investigar las denuncias hechas por los padres y apoyados por los docentes. Dicha determinación logró levantar la medida de los padres y estudiantes.
Rivarola de Sosa dijo ser víctima de una persecución política por parte de un concejal que incitó a los padres, alumnos y docentes a manifestarse en su contra.
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Amada Morales, madre de un estudiante, dijo que existen termitas casi en todas las aulas y que solo los padres de familia luchan para poder eliminarlas y evitar que arrasen con toda la institución. Añadió que un solo baño comparten todos, no tienen suministro de agua potable y los padres compran agua mineral para cada grado o la acarrean de la casa de un vecino.
Ramona López, también madre de familia, indicó que tampoco tienen limpiadora.
