ÑACUNDAY, Alto Paraná (De nuestra redacción regional). El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) inauguró la balsa que cruza el río Ñacunday en el año 1995 (hace 18 años).
Desde su funcionamiento, la Municipalidad local se encarga de administrar el servicio, pero no implementó un reglamento de seguridad, como la forma de descender del vehículo para cruzar u otra acción, admitió el intendente Pedro Duarte.
El intendente, sin embargo, dijo que no se puede hablar de precariedad al recordar que la balsa fue fabricada por una reconocida empresa denominada CIE.
La afirmación fue desmentida por Plutarco Bogado, representante de una organización social, quien dijo que no es la primera vez que en la embarcación se registra un accidente. Indicó que el ingreso generado, unos G. 5 millones semanales, no es invertido en el mantenimiento y mejoramiento del servicio.
Subrayó que no se puede seguir explotando la nave que solo beneficia a unos pocos y apeligra la vida de los ciudadanos.
Bogado dijo que se manifestarán para exigir la construcción de un puente para acabar con esa situación.
MOPC intervendrá
El ministro Enrique Salyn Buzarquis reconoció que las balsas en casi todo el país son del MOPC, pero son administradas por las comunas, “que también deben encargarse del mantenimiento”.
“Vamos a intervenir. Lastimosamente tuvo que pasar esto, pero de ahora en más vamos a recuperar el control de las balsas que pertenecen al MOPC, ya que esto demuestra que hay comunas que no se encargan del mantenimiento de las mismas”, expresó.
Sobre las balsas que pertenecen a las comunas, señaló que buscarán dar garantía y controlarán todos los vehículos. Indicó que esta tarea también le compete a la Armada Paraguaya.
Tragedia
Una mujer y tres niños que le acompañaban, dos de los cuales eran sus hijos, fallecieron ahogados el sábado último luego de que el vehículo en el que se encontraban cayera de la balsa de madera en la que pretendían cruzar el río Ñacunday, ubicado al sur del departamento de Alto Paraná. Las víctimas fueron identificadas como Willian Javier Escurra Frutos (9), Alejandro Daniel Escurra Gauto (3), Elías Nabel Escurra Gauto (2) y María Ángela Gauto.
El hecho ocurrió cerca de las 18:30, cuando la familia se disponía a atravesar el afluente en un automóvil Chevrolet Corsa. El conductor, Andrés López Ávalos (55), pudo salir del vehículo a tiempo.
Según los datos preliminares, cuatro vehículos estaban siendo preparados para alzar a la improvisada embarcación. El primero que subió fue el rodado en el que se encontraban los infortunados. Para hacer más espacio, López Ávalos recibió la orden de desplazar su coche hacia el borde y en el intento el automóvil resbaló y cayó al agua.
Testigos manifestaron que el vehículo tardó unos siete minutos en sumergirse totalmente y que los encargados de la balsa no auxiliaron a los afectados.
Aseguran que diez minutos después las víctimas fueron sacadas del río ya sin signos de vida, por vecinos del lugar.
