Benemérito del Chaco festejó 100 años rodeado de sus seres queridos

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Cayetano Domínguez, excombatiente de la guerra del Chaco, cumplió 100 años ayer y lo festejó rodeado de su familia, en la Compañía Hugua Hû de Ypacaraí. El héroe, pese a su avanzada edad, muestra una gran lucidez, incluso recordó pasajes de lo que le tocó vivir durante la contienda chaqueña.

YPACARAÍ, Dpto. Central (Desiré Cabrera, corresponsal).-Cayetano Domínguez celebró ayer su cumpleaños número 100 con una gran fiesta realizada en su domicilio de la compañía Hugua Hû de Ypacaraí, rodeado del afecto de su familia.

El benemérito formó parte del batallón de zapadores, que abrían picadas y preparaban las trincheras para el avance de las tropas paraguayas en el suelo chaqueño. Estuvo en el conflicto bélico desde el inicio, con tan solo 17 años, y volvió luego de que la guerra culmine.

Don Cayetano recuerda los tiempos duros de la posguerra, cuando se casó y conformó una familia con Lucia Villamayor(+), con quien tuvo 8 hijos.

Dijo con tristeza que perdió a tres hijos de pequeños, por las difíciles condiciones en que vivían, lejos de puestos de salud y en medio de muchas carencias. Hoy solo dos de sus hijos sobreviven, María Magdalena (67), con quien vive, y Silvano (72).

Don Cayetano señala que los malos momentos vividos los olvidaba trabajando en el campo y cosechando el fruto de sus esfuerzos.

Agregó que no hay mayor felicidad que trabajar en la chacra y que es una lástima que los jóvenes ya no puedan disfrutar de este tipo de trabajo que tanta satisfacciones le da al ser humano.

El héroe atribuye su longevidad a la consumición de coco y maní tostado, que llevaba en sus bolsillos y comía mientras trabajaba cultivando algodón y productos para el sustento de su familia. Dijo que trabajó en el campo hasta los 95 años en compañía de su hijo Silvano.

Gran familia

Sus hijos le dieron a don Cayetano 11 nietos, 21 bisnietos y 4 tataranietos, los que hoy lo rodean y comparten con él sus días.

Su salud es envidiable, no toma ningún tipo de medicamentos, solo tiene algunas dificultades para caminar por un golpe que sufrió en la rodilla hace algunos años. Don Cayetano es uno de los cuatro veteranos de guerra que sobreviven en Ypacaraí.

Por otro lado, lamentó que cada mes tenga que trasladarse hasta Caacupé para percibir sus haberes. “Antes cobrábamos acá en el Impuesto Interno, pero desde hace unos años tenemos que irnos a Caacupé”, expresó.