Chilenos vuelven a su país dejando a 300 familias bajo un techo digno

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Satisfechos por alcanzar la meta de construir las 300 viviendas para familias pobres de Caaguazú y San Pedro, retornan hoy a su país los 1.200 voluntarios chilenos, quienes forman parte del programa Un Techo Para Mi País (UTPMP). Los jóvenes fueron testigos de las urgencias que existen en sectores vulnerables en los dos departamentos de la zona del Paraguay.

CORONEL OVIEDO (Carlos Mariano Godoy, redacción regional). Trescientas familias de escasos recursos económicos de varios distritos de los departamentos de Caaguazú y San Pedro, ya tienen sus viviendas propias. Incluso, ayer, la mayoría de los beneficiados ya se mudaron a sus nuevas casas.

La construcción estuvo a cargo de 1.200 voluntarios de Techo Chile y 800 de Techo Paraguay, además de 20 jóvenes de Brasil y Argentina.

Los más de 1.000 jóvenes chilenos llegaron en 26 colectivos a Coronel Oviedo el domingo 28 de agosto, provenientes de Santiago de Chile. Viajaron 2.500 kilómetros para cumplir su “trabajo de invierno”.

El lunes 29 de julio hasta ayer viernes trabajaron para dejar terminada la construcción de las 300 casas de madera en los departamentos de Caaguazú y San Pedro. Las tareas fueron apoyadas por los beneficiarios.

Los voluntarios se distribuyeron en las diferentes localidades elegidas para la implementación del proyecto (ver infografía). Ayer, todos los jóvenes se concentraron en el coliseo cerrado El Cerrito donde se hizo la clausura oficial y la despedida para retornar hoy a Santiago de Chile.

Déficit habitacional

Según estadísticas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) del 2012, se estima que 168 millones de latinoamericanos viven con menos de 1.25 dólar al día en el continente más desigual del mundo.

En Paraguay, según el Banco Mundial (2010), 13,2% de la población se desenvuelve con menos de 2 dólares por día. El déficit habitacional asciende a unas 800.000 viviendas. Esto se traduce en 1.500 asentamientos precarios a nivel país, según Techo Paraguay.

El programa Un Techo Para mi País contó con el apoyo del Gobierno de Chile, a través de su Agencia de Cooperación Internacional (AGCI) y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), además de diversas empresas privadas que hicieron posible la concreción de este trabajo.
Acciones concretas

Todavía no se realizaron las evaluaciones y conclusiones finales de los trabajos, pero la directora social de la organización Techo Paraguay, Soledad Núñez, adelantó que los jóvenes dijeron que las comunidades más excluidas de nuestro país esperan acciones concretas y políticas públicas sociales más efectivas. Esto se debe hacer para garantizar el acceso igualitario y oportunidades a las familias más vulnerables de Paraguay, dijo.

Expresó que durante una semana, cientos de jóvenes fueron testigos de las grandes urgencias que tiene el Paraguay. Invitó a toda la sociedad a trabajar incansablemente para superar la pobreza en nuestro país.

Agradeció a todos los voluntarios que hicieron posible la culminación exitosa de la construcción de viviendas en nuestro país en los cinco años de Techo Paraguay. Mencionó que ahora muchos están abocados a otros planes de cooperación.