CIUDAD DEL ESTE (De nuestra redacción regional). La gran diferencia de precios de combustible entre nuestro país y las ciudades de Foz de Yguazú (Brasil) y Puerto Iguazú (Argentina), es vista por muchos como una oportunidad para hacer negocios. Esto se convirtió en una ilegal y peligrosa práctica de contrabando de carburantes.
Periodistas de este medio efectuaron una compra y conversaron con el dueño de uno de los locales que distribuye el combustible “en suelto”.
Durante la compra, el dueño de casa reveló que “solo vende diésel, porque la nafta no deja mucha ganancia”.
En dicha vivienda se vende el combustible diésel a G. 5.000, mientras en los locales “legales” a G 5.750, convirtiéndose de esta manera en una competencia desleal para las gasolineras legales. Por cada litro del carburante mencionado ganan unos G. 1.500, ya que adquieren el producto en los países vecinos a G. 3.400.
El combustible es almacenado en tanques y bidones, que luego son expuestos frente a las viviendas. Lo extraño de la situación es que ninguna autoridad se haya hecho eco de esto, para ver si estos “comercios” cumplen con las medidas que exigen las reglamentaciones vigentes para la venta de estos productos ya que se practica a plena luz del día.
La venta clandestina en viviendas particulares representa una peligrosa práctica, principalmente para los moradores y vecinos que están expuestos a alguna fuga o explosión del producto altamente inflamable.
Todos los días centenares de automovilistas cruzan la frontera hacia las ciudades mencionadas para abastecerse de combustible barato y de mejor calidad.
Otros decidieron lucrar con la gran diferencia de precio e iniciaron una nueva modalidad contrabando “acarreando” combustible en bidones y tambores que revenden clandestinamente.
Según el titular de la Aduana en esta ciudad, Blas Agüero, la institución inició un control para decomisar el ingreso de combustibles en recipientes. Sin embargo dijo que “es imposible controlar.
Ahora los automovilistas llenan sus tanques para pasar al lado paraguayo ya que los barriles y bidones son decomisados y no pueden ingresar”, explicó.
El decreto establece
El Decreto N° 10911 reglamenta la refinación, importación, distribución y comercialización de los combustibles derivados del petróleo. Establece que la reventa al por menor del combustible está reglamentada y las personas que se dedican a su venta clandestina se exponen a multas y procesos penales si no cumplen.
