El Chaco Central muestra su atracción multicultural

Este artículo tiene 14 años de antigüedad
Imagen sin descripción

El Chaco Central sorprende con su gran número de monumentos y museos, que hablan sobre la historia reciente de esta zona productiva y multicultural. Para conocerla, se tiene que tomar el tiempo y recorrerlas. En parte, son accesibles por rutas asfaltadas y otros, sobre caminos de tierra.

FILADELFIA, Chaco (Marvin Duerksen, corresponsal). El Chaco Central cuenta con una amplia gama de atracciones turísticas, las cuales van desde las colonias y cooperativas menonitas hasta asentamientos indígenas, pasando por establecimientos ganaderos con turismo rural y retiros, hasta los fortines partícipes de la Guerra del Chaco, como ser Boquerón, Isla Po’i y Toledo.


En esta región se pueden encontrar monumentos que relatan la historia. En Filadelfia se pueden encontrar monumentos de los diferentes aniversarios de la colonia Fernheim, museos sobre su fábrica, hospital, colegio, la primera casa administrativa de la colonia, sobre artesanía indígena, fauna y un museo con los primeros medios de transporte utilizados por los colonos.


Loma Plata ofrece un museo sobre la primera inmigración menonita al Chaco, mientras Neuland honra la labor de la mujer pionera con un monumento especial. Los indígenas enhlet y nivaclé de Yalve Sanga y los ayoreos de Campo Loro también recuerdan sus épocas ancestrales en museos propios.


Los fortines Isla Po’i y Boquerón se constituyen en museos al aire libre. Boquerón tiene un sitio donde se exhiben armas y fotografías de la Guerra del Chaco.


Conocer y entender la vida multicultural del Chaco Central lleva tiempo y el turista de la capital muchas veces se siente como en “otro” Paraguay, porque encuentra indígenas trabajando en un taller, fábrica o supermercado, o cultivando su propia chacra.