Prisioneros bolivianos dejaron obras y herederos en Ypacaraí

YPACARAI (Cirilo Ibarra, corresponsal). El pasado 6 de agosto se conmemoró el aniversario de la independencia de Bolivia. En esta ciudad se recordó a una legión de prisioneros de aquel país que por varios años aportaron muchísimo al desarrollo y progreso de la antigua Tacuaral. Miguel Angel González, uno de los descendientes, mencionó varias obras en las que tuvieron activa participación.

Las publicaciones periodísticas sobre la permanencia y, por sobre todo, sobrevivencia en nuestro país de varios prisioneros bolivianos de la Guerra del Chaco, generan el interés de algunos descendientes de promover el acercamiento entre los mismos y sus descendientes. "Y, si es posible, lograr también la atención del Gobierno o de alguna entidad cultural boliviana por brindar apoyo y tal vez reconocimiento a estos ex combatientes", sostuvo Miguel Angel González (hijo del ex prisionero Miguel González).

Comentó que en Ypacaraí se quedó un gran número de bolivianos tras la Guerra del Chaco. Dijo que en la zona de la entonces Tacuaral se situaron dos campamentos, hasta donde fueron enviados los prisioneros. "Ellos comenzaron a trabajar en una fábrica de caña muy famosa en la región, como también en la construcción de la Ruta II, principalmente en el sector del cerro Caacupé, porque sabían mucho del manejo de tierra montañosa", indicó González.

Después, cuando se abrió la posibilidad para que los prisioneros vuelvan a su país, muchos optaron por quedarse en el nuestro y realizar tarea que aprendieron de chicos. Miguel González abrió un local para reparar sombreros, aquellos de pana, muy utilizados en esa época. Don Serapio Cruz Cárdenas, mientras tanto, se instaló en Piribebuy y por varios años se constituyó en el único fabricante de las carrocerías de madera de los colectivos. Hasta la década del sesenta, los transportes públicos utilizaban casi exclusivamente carcazas de madera.

"Estos nombres son nada más que ejemplos, porque están varios otros, y todos ellos, aparte de sus actividades remunerativas, colaboraron en los emprendimientos comunitarios", relató Miguel Angel González. Enfatizó que el empastado de la cancha del club Triunfo se hizo con "tecnología boliviana" y agregó en ese escenario se puede jugar un partido por más lluvia que caiga.

Asimismo, colaboraron en la construcción de una enorme piscina en el Centro Social Ypacaraiense, una de las primeras en su tipo en el interior del país. Finalmente, mencionó que varias calles de la ciudad fueron pavimentadas por obreros y dirección de bolivianos.

"Actualmente, en la zona de Ypacaraí y gran parte del departamento de la Cordillera se disemina un centenar de herederos, descendientes de prisioneros bolivianos, y seguramente, en varios otros puntos del país, con quienes me gustaría contactar", subrayó González. Su teléfono es el (0513) 32568.

UNA RELIQUIA

En el barrio Victoria, sobre la calle General Díaz (370) de Ypacaraí, la viuda de don Miguel González, Nidia Yolanda Ayala, conserva la casa construida al estilo boliviano y por mucho tiempo fue sede del taller de reparación de sombreros del boliviano. Es una verdadera reliquia, porque él la habitó desde 1946, año en que formó su familia y tuvo tres hijos. El ex prisionero falleció en 1981.
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