Deploran en España la “virulencia extrema” de los ultras en Cataluña

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Los grupos ultranacionalistas más violentos actúan atizados por el discurso radical de los líderes separatistas.
Los grupos ultranacionalistas más violentos actúan atizados por el discurso radical de los líderes separatistas.GENTILEZa

El Gobierno español lamentó ayer la “violencia extrema” y el “vandalismo indiscriminado” de los ultranacionalistas catalanes que han tenido lugar los últimos cinco días en Cataluña, especialmente en Barcelona, con centenares de heridos.

BARCELONA (EFE, AFP). El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, condenó en una rueda de prensa celebrada en Barcelona la “virulencia extrema” y el “vandalismo indiscriminado” y “coordinado” de los radicales violentos, especialmente en la última noche, cuando un agente de policía resultó herido de gravedad, entre los cientos ya heridos por las turbas ultranacionalistas.

El ministro viajó ayer a Barcelona para reunirse con el responsable de Interior en el gobierno autónomo regional catalán, Miquel Buch, y visitar a policías de distintos cuerpos heridos durante los cinco días de disturbios tras la sentencia del Tribunal Supremo contra nueve líderes separatistas por los actos violentos y malversación de fondos durante el intento secesionista ilegal de 2017.

Los peores disturbios fueron los de la noche del viernes, que se saldaron con 182 heridos en toda la región, 152 de ellos en Barcelona, capital de esa región, donde hubo intensos episodios de guerrilla urbana por parte de los grupos radicales.

Los nacionalistas más radicales responden a organizaciones y partidos filocomunistas, y lideran las acciones más violentas.

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Ciudad devastada

Aceras con adoquines levantados, asfalto fundido y olor a quemado. Barcelona despertó el sábado impactada por la violencia de la víspera, que causó más de 180 heridos en toda Cataluña, y con una nueva manifestación separatista convocada para la tarde.

Durante horas, miles de manifestantes rodearon a un grupo de policías que protegía el acceso a la comisaría central de la Policía Nacional.

Los ultras construyeron barricadas en llamas y lanzaron piedras, adoquines, objetos metálicos y petardos contra ellos.

Los operarios de limpieza de la ciudad ayer seguían recogiendo los escombros del día anterior e intentaban arrancar los restos fundidos de las barricadas que habían quedado pegados en el asfalto.

En el suelo todavía quedaban cristales, piedras y latas. Marquesinas de autobús, semáforos y comercios y viviendas dañadas completaban el paisaje.