CIUDAD DEL VATICANO (EFE). El Papa aludió al Evangelio de este domingo, de San Mateo, y señaló que “Jesús ciertamente no pretende subestimar el amor a los padres y a los hijos, pero sabe que los lazos de parentesco, si se ponen en primer lugar, pueden desviarse del verdadero bien”.
“Lo vemos: algunas corrupciones en los gobiernos vienen realmente porque el amor por la parentela es más grande que el amor por la patria y ponen en el cargo a sus parientes”, dijo el Papa desde el Palacio Apostólico a algunas decenas de personas congregadas en la plaza de San Pedro pese al calor.
“Todos podríamos dar muchos ejemplos a este respecto. Sin mencionar las situaciones en las que los lazos familiares se mezclan con elecciones opuestas al Evangelio”, aseguró.
En este sentido, reflexionó sobre el Evangelio y recordó que una de las exigencias de Jesús de Nazaret a sus discípulos es anteponer la fidelidad hacia él por encima de los afectos familiares.
“Jesús por supuesto no pretende subestimar el amor por los padres e hijos, pero sabe que los vínculos de parentesco, si son puestos en el primer lugar, pueden desviarse del verdadero bien”, indicó.
Cuando, por el contrario, “el amor a los padres y a los hijos está animado y purificado por el amor del Señor, entonces se hace plenamente fecundo y produce frutos de bien en la propia familia y mucho más allá de ella”.
“En ese sentido Jesús dice esa frase. También recordemos cómo Jesús reprocha a los doctores de la ley que privan de lo necesario a los padres con la excusa de entregarlo al altar, de darlo a la Iglesia. Se lo reprocha. El verdadero amor a Jesús exige un verdadero amor a los padres, a los hijos. Pero si, en primer lugar, buscamos el interés familiar, eso lleva a un camino equivocado”.
Tras el rezo del Ángelus mencionó algunos países que viven en una situación “dramática” por los conflictos, las hambrunas o los desastres naturales.
En primer lugar habló de Siria y recordó además que el próximo martes tendrá lugar la IV Conferencia de la Unión Europea y Naciones Unidas para apoyar el futuro de ese país y su región.
“Recemos para que este importante encuentro pueda mejorar la dramática situación del pueblo sirio y de sus vecinos, en particular el Líbano, en un contexto de graves crisis sociopolíticas y económicas que la pandemia ha hecho aún más difíciles”, instó.
Y animó: “Por favor, que los dirigentes sean capaces de hacer la paz”.
También aludió al Yemen y expresó su preocupación “especialmente por los niños que sufren por esta gravísima crisis humanitaria”.
