Ataque a buses y comisarías en Florianópolis y Camboriú

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Una comisaría y cuatro autobuses fueron atacados por criminales cerca de sitios turísticos del estado de Santa Catarina, sur de Brasil, por segundo día consecutivo. El diario Folha de São Paulo apuntó que no fueron reportadas víctimas de estos ataques. En noviembre pasado, el estado vivió una ola de 67 ataques similares.

En la capital, Florianópolis, cerca de la medianoche los delincuentes incendiaron dos autobuses, uno en el barrio donde se ubica la playa de Canasvieiras, sobre la carretera SC 401, y otro en el barrio de Ingleses de Río Vermelho.

Los episodios ocurren en medio de la temporada de verano en las playas de Santa Catarina, una de las más visitas por los brasileños, que es también un centro de destino turístico por parte de argentinos, paraguayos y uruguayos.

El cuarto autobús fue incendiado en el barrio de João Paulo.

En la noche del miércoles, hubo también ataques en Camboriú, Palhoca y en el puerto de Itajaí contra vehículos de transporte, sin causar heridos.

La Policía investiga si la ola de ataques está vinculada a una organización criminal que actúa desde los presidios de Santa Catarina, en una red delictiva parecida a la de la banda Primer Comando Capital (PCC) que actúa principalmente en São Paulo.

En noviembre del año pasado, Santa Catarina tuvo una ola de 67 ataques contra comisarías y autobuses de pasajeros en 17 ciudades del estado.

Según se había informado en esa oportunidad, el Primer Grupo Catarinense (PGC) comandaría los atentados desde las cárceles, como represalia por las torturas que habrían sufrido varios presos, según sus denuncias.

La Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia recibió un informe en el que constan 69 casos de torturas de las que fueron víctimas presos alojados en cárceles catarinenses.

La propia presidenta Dilma Rousseff había dispuesto que ministros se reúnan con autoridades locales para hallar una solución al tema.