El vocero de la Santa Sede, Federico Lombardi, señaló antes de la visita al diario El Universal que su viaje a Latinoamérica constituye “un reconocimiento a la dignidad” de la región y “abrazar a todo el continente a través de esos países (México y Cuba)”.
El viaje a México coincide con el 20 aniversario de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre este país y el Vaticano y en Cuba servirá para conmemorar los 400 años del descubrimiento de la Virgen de la Caridad del Cobre, la santa patrona de la isla.
Para Lombardi, “México era una meta ineludible por ser la nación con más católicos de habla hispana” (99,6 millones, según el Vaticano, 92,9 millones según cifras del Gobierno).
El Pontífice ya estuvo en Brasil, el país con más católicos en el planeta, en mayo del 2007, por lo que México era la siguiente “estación obligada”, según los expertos.
A pesar de su catolicismo acendrado, México registró una caída de 4,3% en la proporción de creyentes en la última década, mientras las religiones protestantes van en ascenso.
Según Lombardi, para el Papa América Latina reviste en general una “gran importancia para la humanidad y para el futuro de la Iglesia Católica, por encontrarse allí el mayor número de fieles del mundo”.
“Las visitas a México y Cuba son, en este sentido, una ulterior prueba del empeño, interés y gran afecto que siente el Papa por este continente”, dijo.
Benedicto XVI se rehusó a visitar la ciudad de México, como ocurrió con la mayoría de las 5 otras visitas que realizó su predecesor, quien bautizó al país como “Siempre Fiel”.
La razón es la altura (2.240 metros sobre el nivel del mar), que afecta su salud, aunque otros comentaristas consideran que no quería exponerse a las comparaciones con su antecesor, Juan Pablo II, quien reunió grandes multitudes en la mayoría de sus actos públicos en esa metrópoli.
Otro argumento que esgrimen los críticos es que la capital es el único lugar del país donde está vigente la despenalización del aborto y las uniones homosexuales, que van en contra de las enseñanzas de la Iglesia.
El Papa de todos modos tendrá una agenda mucho más liviana que las que solía cumplir Karol Wojtyla, por lo menos en los años en que gozaba de salud plena.
De este modo, tras su llegada hoy a las 16:30 local (22:30 GMT) al aeropuerto de la ciudad de Silao, donde será recibido por autoridades civiles y eclesiásticas, hará un recorrido de 35 kilómetros en el papamóvil y saludará a los fieles que le harán valla hasta el Colegio Miraflores de la ciudad de León, donde se hospedará.
Al día siguiente asistirá a una misa privada en la capilla del lugar y a las 18:00 locales (0:00 GMT) se reunirá con el presidente Felipe Calderón por 45 minutos y luego saludará a niños en la Plaza de la Paz en la ciudad colonial de Guanajuato, un antiguo enclave minero.
La principal actividad ocurrirá el próximo domingo a las 10:00 local (16:00 GMT), cuando presida una misa en el Parque Bicentenario de Silao, al pie del Cerro del Cubilete, en cuya cima se levanta la estatua de Cristo Rey, el principal centro de peregrinaje de la región, conocida como “El Bajío”.
