Las autoridades locales pidieron a los colegios que suspendan sus actividades al aire libre y recomendaron a la población que evite salir a la calle dentro de lo posible, sobre todo a niños y a ancianos.
La mayoría de las partículas contaminantes que conforman la nube tóxica que cubre la ciudad, de 24 millones de habitantes, son partículas PM 2,5 (con un diámetro inferior a 2,5 micras), según el organismo medioambiental.
El tamaño de estas partículas hace posible que entren en la sangre y se acumulen en los pulmones, lo que hace de ellas los componentes más dañinos de las neblinas contaminantes.