Este grupo de voluntarios surgió a raíz del terremoto de 1985, que causó unos 10.000 muertos, según cálculos oficiales, aunque otras organizaciones elevaron la cifra de muertos a 45.000 personas.
El portavoz agregó que en la sede de Pemex trabajan veinte de sus voluntarios, pero insistió en que las señales que han recibido indican que no hay “noticias de vida”.
Las autoridades, sin embargo, sostienen que la cifra de víctimas no está cerrada, y siguen investigando para saber porqué ocurrió la explosión.
