ISLA DEL GIGLIO, Italia (AFP).Uno de los costados, el de estribor (derecha del buque mirando hacia la proa, es decir, hacia adelante), que permaneció por meses dentro del agua salada, está destrozado.
“Hemos superado la etapa más importante, sin duda la más difícil, no teníamos un plan alternativo en caso de fracaso”, comentó satisfecho el sudafricano Nick Sloane, quien dirigió la titánica operación de enderezamiento, todo un reto para la ingeniería naval.
La compleja operación sin precedentes para enderezar el buque de 17 pisos, 290 metros de eslora (largo) y 114.000 toneladas –más largo y casi el doble de pesado que el “Titanic”– duró en total veinte horas.
La nave, que tenía 65 grados de inclinación cuando estaba recostada sobre los arrecifes, inició la rotación impulsada por 36 enormes cables de acero enlazados a pequeñas torres instaladas para la operación.
Al alba, a las 4:00 locales (medianoche, hora paraguaya) la operación se completó oficialmente y la imponente silueta herida del “Costa Concordia” se imponía en el horizonte.
La nave descansa ahora erguida sobre falsos soportes instalados a 30 metros de profundidad y sostenidos por sacos de cemento.
El trabajo fue hecho por un equipo, formado por unas 500 personas de 26 nacionalidades, las cuales desde hace 16 meses trabajaban en el inédito proyecto.
Una vez enderezado, será autorizada la búsqueda por parte de un equipo de buceadores de los cuerpos de los dos desaparecidos en el naufragio: una pasajera italiana y un camarero indio.
En la siguiente etapa, la nave será estabilizada con la instalación de quince nuevos flotadores-estabilizadores a babor (en la parte izquierda del casco) y, gracias a un sistema neumático, se irán vaciando para permitir que el barco flote y se pueda remolcar.
“En el primer semestre del próximo año será remolcada”, anunció Gabrielli.
Todavía no se ha establecido el puerto al que será transportada para ser luego desguazada.
El crucero será reparado y estabilizado a través de cables y tirantes de acero a partir de noviembre, de manera que aguante los meses de invierno.
La empresa ítalo-estadounidense encargada de la operación, Titan-Micoperi, intentará recuperar las cajas fuertes y los objetos de valor de las cabinas de los 4.000 pasajeros, tal como está previsto en el contrato para el rescate, que hasta ahora ha costado unos 600 millones de euros.
Todo ello deberá ser realizado respetando el ambiente, ya que la isla es una de las mayores reservas marinas del Mediterráneo, por lo que movimientos ecológicos y el Ministerio del Ambiente han exigido un constante control de sus aguas.
