La flibanserina, que incrementa la libido en las mujeres y su deseo sexual, se puede encontrar en farmacias de EE.UU. a partir de ayer bajo el nombre comercial de Addyi.
Para entender la polémica surgida en torno a este producto cabe matizar en primer lugar que, pese a que los consumidores y los medios de comunicación han bautizado estas pequeñas píldoras de color rosa con el nombre de “Viagra femenino”, su funcionamiento y efectos no son comparables a los del medicamento para hombres.
Addyi, a diferencia del Viagra, no modifica de ninguna manera directa la actuación de las mujeres en sus relaciones sexuales, sino que incrementa su apetito sexual, lo que ha llevado a parte de la comunidad científica a dudar sobre su naturaleza.
Diversos médicos y farmacólogos ponen en duda la propia naturaleza del supuesto desorden sexual contra el que va dirigido la píldora y alegan que “no hay pruebas de que el desorden de deseo sexual hipoactivo sea una condición médica”, que deba ser tratada.