El proyecto endurece las penas por delitos contra Carabineros, como lesiones graves o gravísimas, y crea un nuevo delito que sanciona los insultos y las amenazas y los ataques a los vehículos y los recintos policiales.
“La ley no distingue si el insulto es grave o no es grave, lo determinará el juez”, explicó el ministro del Interior, Andrés Chadwick.
En los últimos tiempos han aumentado las denuncias contra la policía por detenciones arbitrarias, golpes y abusos, principalmente contra manifestantes estudiantiles, incluso abusos de connotación sexual, según casos avalados por el autónomo Instituto Nacional de Derechos Humanos.