Odisea de más de un año a la deriva en el océano Pacífico

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MAJURO, Islas Marshall (AFP). Un náufrago mexicano, que se identificó como José Iván, y que afirmó haber estado a la deriva durante más de 13 meses en el océano Pacífico fue recogido ayer en un pequeño atolón de las Islas Marshall por una lancha patrullera de la armada local que lo trasladará durante la jornada hacia la capital, Majuro, donde llegará como muy pronto hoy por la mañana tras un trayecto estimado en unas 18 horas.

Cuando dos habitantes del atolón Ebon lo rescataron del mar, el jueves, llevaba solamente un calzoncillo hecho jirones, tenía el cabello muy largo y barba abundante, y no podía caminar por sus propios medios.

El náufrago explicó mediante dibujos que sobrevivió comiendo tortugas, aves y peces que atrapaba con sus manos, y que bebía la sangre de las tortugas cuando no llovía.

“¡Quiero regresar a México!”, dijo José Iván por radio a la intérprete Magui Vaca en su primer diálogo con una persona de habla española, tras haber estado más de un año a la deriva en una pequeña embarcación de fibra de vidrio de 24 pies (unos 7 metros) de eslora (de largo), cuyos motores se quedaron sin hélices.

“¡Me siento mal!”, señaló el náufrago a Vaca refiriéndose a su estado físico y mental. “Estoy muy lejos. No sé dónde estoy, ni qué fue lo que pasó”, añadió.

José Iván explicó que había zarpado de México el 24 de diciembre de 2012 para pescar tiburones, por lo que el tiempo que estuvo perdido en alta mar sería de algo más de 13 meses.

Incertidumbres y confusión

Por el momento, no han quedado claros los motivos por los que quedó a la deriva ni tampoco cómo murió, meses atrás, un hombre que lo acompañaba en la embarcación.

Según la intérprete, José Iván está muy confundido y no puede decir qué ocurrió durante estos meses pasados en pleno océano.

El diálogo se vio complicado por interferencias en la comunicación por radio. Además, el único teléfono que hay en el atolón Ebon, que cuenta con unos 700 habitantes, quedó fuera de servicio, y en el islote coralino no hay servicio de Internet, por lo que la radio fue la única manera de comunicarse.

En el pasado se han registrado casos similares de supervivencia en alta mar.

El 9 de agosto de 2005, tres pescadores mexicanos partieron de un puerto de la costa del Pacífico en su país y, tras quedarse sin gasolina y averiarse su motor, fueron arrastrados por las corrientes mar adentro.

Más de nueve meses después fueron rescatados por un atunero taiwanés frente a las Islas Marshall. Sobrevivieron comiendo pescado y aves marinas crudas y bebiendo agua de lluvia, que almacenaban en el fondo de su bote.

En 1992, otros dos pescadores de Kiribati, un archipiélago del Pacífico, sobrevivieron 177 días en el mar antes de llegar a Samoa.