Los internos, entre mujeres y varones, a quienes se les otorgaron redenciones, salidas transitorias, régimen de semilibertad y libertad condicional, son de las cárceles de Emboscada, Buen Pastor y Tacumbú.
Los beneficios corresponden a los Juzgados de Ejecución Penal de Central, a cargo de la jueza Mercedes Aguirre; y de Capital a cargo de las juezas Silvana Luraghi y Rosalía González.
Al respecto la viceministra de Política Criminal, Cecilia Pérez, declaró que “estar encerrado es la peor condición en la que el ser humano puede estar; el ser humano nació libre. Estar privado implica demasiadas pérdidas, porque les afecta a ellos y a sus familias”.
En esta oportunidad, “entregar libertades, en medio de una crisis penitenciaria, es para felicitarlos doblemente”, dijo Pérez.
La viceministra señaló que esta situación debe dar inicio a un cambio y “no nos podemos quedar en el asistencialismo, tenemos que hacer de esto una política de Estado”, sentenció.