La reunión se realizó de manera excepcional, a pedido del padre Aldo Trento, debido a que durante la emergencia sanitaria solo está permitido tramitar casos de maltrato y venias para viajar (por enfermedad).
La joven, quien padece una enfermedad, está institucionalizada desde los cinco años y desde hace seis que está en hogar de abrigo Chiquitunga, a cargo del padre Trento. Se trata de un caso de adopción prioritaria por “partida doble”, pues así califica el Centro de Adopción a aquellos chicos que integran niños y adolescentes de 6 a 17 años, con problemas de salud, con necesidades especiales y grupos de hermanos.
“Es muy emotivo para mí, saber que aún con sus 16 años ella pueda ir a vivir en un ambiente de familia y dejar de ser por fin una personita institucionalizada, en abrigo por años, ella tiene derecho a eso y a seguir estudiando, rodeada de amor, en un ambiente diferente”, explicó el cura.
Añadió: “Su audiencia estaba fijada para el 19 de marzo del corriente año, nadie iba a pensar que nos pasaría lo que estamos viviendo, ya para nosotros los adultos una cuarentena en casa es muy difícil, imagínese la esperanza y ansiedad de una adolescente que estaba a días de ir después de años de institucionalización, ¡¡a vivir en familia!! Lo que significaba esa audiencia para ella”.
Ella tiene 16 años y hace seis que está en un hogar capitalino. Es el tercero que le alberga, pues está institucionalizada desde los cinco años. “Ahora se va a empezar a buscar su expediente en los archivos e instituciones. Ella está muy emocionada y la señora también. Me abrazaba fuerte llorando cuando la jueza Graciela le decía que ya podía irse a vivir con su nueva familia”, relató la abogada Rocío Riquelme al recordar el momento en el que junto a su representada conocieron la resolución. En este proceso también tuvo activa participación la defensora de la niñez Laura Gauto.
