La víctima fatal fue identificada como Silvina Morínigo Samaniego (85), en tanto que su nieta de M. B. L. (9) resultó con graves lesiones a raíz de los abusos a que fue sometida, por lo que la derivaron al Hospital Regional de Encarnación, donde quedó internada bajo observación.
El autor de ambos hechos es Jorge Espifanio Martínez Carrera (30), vecino del lugar, con antecedente por homicidio doloso en Natalio en el 2012, quien ese mismo año fue beneficiado por la jueza de ejecución penal de Encarnación, Sonia Rojas Lugo, con medidas alternativas a la prisión, señaló la Policía de Itapúa.
Poco después de las 07:00, uno de los hijos de la anciana, identificado como Rufino Morínigo (49), denunció el hecho en la comisaría jurisdiccional.
El hombre relató que a tempranas horas llegó a la casa, donde no encontró a su madre, ni a su sobrina de 9 años, por lo que comenzó a buscarlas en los alrededores de la humilde vivienda.
De acuerdo al relato, el hombre encontró el cadáver de su madre tendido en medio de un sojal, distante 70 metros de la casa, por lo que cargó el cuerpo y lo trasladó hasta una cama.
La víctima presentaba una profunda herida en el ojo izquierdo, lo que le habría causado la muerte. También tenía otras lesiones en la cabeza, confirmaron agentes de Criminalística que participaron del procedimiento.
Los investigadores encontraron el teléfono celular y la billetera del sospechoso cerca de la vivienda, donde se le cayeron cuando intentaba reducir a golpes a la anciana, para poder escapar con la menor, señalaron.
En medio del monte
Ya cerca de la mediamañana, los uniformados encontraron a la niña, que fue abandonada a unos cinco kilómetros del lugar del hecho, en medio de un espeso monte.
Según los policías, la nena estaba semidesnuda y con graves lesiones en todo el cuerpo a raíz de los abusos que sufrió, por lo que recibió los primeros auxilios en el lugar y luego fue derivada al Hospital Regional de Encarnación.
Tras las primeras investigaciones, los agentes demoraron a Rufino Morínigo, debido a que según los vecinos, este es alcohólico y acostumbraba beber con el sospechoso. Sin embargo, Morínigo fue liberado horas después por la fiscalía, supuestamente por falta de elementos en su contra.
El jefe de Orden de la Policía de Itapúa, Crio. Princ. Juan Fernández, confirmó ayer el envío de varias brigadas a la zona para la búsqueda y detención del exconvicto, quien según los informes estaría oculto en la propiedad de allegados.
