Pide no hacer promesas electorales imposibles

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Monseñor Adalberto Martínez, obispo de Villarrica.
Monseñor Adalberto Martínez, obispo de Villarrica.

No hacer promesas electorales imposibles de cumplir, pidió el presidente de los obispos del Paraguay, Mons. Adalberto Martínez, en su mensaje de Navidad. Abogó por reformas en la política que apunten al desarrollo integral.

“El 2020 será año que viene cargado de temas político-electorales. Los debates políticos son siempre necesarios y saludables, pero los asuntos puntuales no deberían, sin embargo, distraernos de las cuestiones importantes que reclaman abordajes y soluciones estructurales e inmediatas”, dijo Martínez en una parte de su mensaje que dio a conocer en la misa de Nochebuena en la Catedral de Villarrica. Agregó que no se deberían hacer promesas electorales imposibles o sin voluntad de cumplirlas. Propone que no falte la voluntad de servir y de cumplir y hacer cumplir la palabra empeñada, por el bien de todos sin distinción y sin discriminación de los distintivos.

Martínez apuntó que en las esferas políticas y sociales del país es conveniente pensar en las reformas estructurales y sociales que se necesitan para diseñar a corto, mediano y largo plazo el Paraguay, cuyos objetivos sean el desarrollo integral de sus habitantes y de la defensa del suelo en el que hemos nacido.

Al igual que en la festividad de Caacupé, abogó nuevamente por el diálogo, en el que todos los actores sociales y políticos de la nación se encuentren con agendas abiertas y consensuadas, y pactadas sobre aquellas reformas que apunten al logro del bien común, para atender con mayor fuerza y eficacia el reclamo de justicia y bienestar, de pan y trabajo, de salud, techo, educación... y defensa de la vida humana. En ese contexto propuso “atender los reclamos de mejor calidad de vida de una gran mayoría, jóvenes, niños, mujeres, familias, de personas enfermas, empobrecidas y necesitadas del país.”

En otro momento, Martínez también mencionó que la Iglesia que peregrina en Paraguay necesita continuamente revisarse por dentro, evaluar el camino recorrido y discernir los signos de los tiempos. “Muchos hermanos se han alejado, han abandonado el redil porque no siempre hemos sido testimonio de buenos pastores en el encargo recibido de pastorear, o hemos sido malos pastores que más bien ahuyentaron a las ovejas”. Y agregó finalmente que también hay buenos y muchos celosos pastores, preocupados que congregan y alimentan a sus hermanos y hermanas del Pan de la Palabra y del Pan de Vida.

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Catedral Metropolitana

En la misa de Navidad, que se ofició ayer, el arzobispo Edmundo Valenzuela habló de la Palabra que es Dios. Resaltó lo positivo de la buena palabra, que es vida, amor, compromiso y seriedad. Pero también advirtió cuando se quiere atentar contra la palabra como en el aborto. Mencionó a otro sector que no valora la palabra y en donde hay políticos, dirigentes, incluso clérigos, que la utilizan para engañar, empero resaltó que son buenos políticos, familias, dirigentes y sacerdotes aquellos que respetan y cumplen con la misma.