Falleció ayer el sacerdote Antonio González Dorado

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Murió ayer a los 86 años el padre Antonio González Dorado. Fue un destacado sacerdote jesuita, formador de generaciones de consagrados, de sicólogos y filósofos en el Paraguay. El velatorio se realiza desde anoche en la comunidad San Francisco Javier (Río Apa 2100 casi Genaro Romero), en el barrio Trinidad de Asunción.

Fue uno de los más altos exponentes de la teología. Durante la dictadura fue el religioso que defendió y dio luz a la Iglesia, cuando el totalitarismo atacaba la creencia cristiana para demeritar a sus sacerdotes.

Sus clases magistrales sobre la teología de la liberación eran inolvidables. Al igual que otros sacerdotes también fue calumniado, pero él respondía con su gran intelecualidad a sus acusadores. Nunca calumnió a nadie porque su formación e intelectualidad no le permitían.

El padre Antonio nació el 8 de noviembre de 1928 en Barcelona, España. Ingresó a la Compañía el 15 de agosto de 1944 en el Puerto de Santa María (Cádiz) en la Provincia Bética. Culminó sus estudios de Filosofía en la facultad San Cugat del Vallés (1952). Estudió Teología en la facultad de Granada en los años 1956 a 1959.

En 1974 obtuvo el Doctorado en Historia en la Universidad de Sevilla. Fue ordenado sacerdote el 15 de julio de 1958 en Granada y realizó sus últimos votos el 15 de agosto de 1962 (Granada).

Llegó al Paraguay el 8 de octubre de 1974. Fue nombrado provincial de la Viceprovincia del Paraguay desde 1974 hasta 1980. Durante su provincialato colaboró activamente para la recuperación y revalorización en el Paraguay de las Reducciones Jesuíticas de los siglos XVII y XVIII. Fue rector del Seminario Mayor Nacional y Superior de la Comunidad del CEPAG 1981-1988.