Un cuarto de siglo al servicio de la evangelización en la Iglesia

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Los sacerdotes Ángel Arévalo (párroco de La Encarnación), Silvestre Olmedo (Limpio), Bernardo Torales (San Antonio de Padua) y Silvio Suárez (San Roque) celebran hoy 25 años de consagración sacerdotal. Fueron ordenados por el entonces arzobispo de Asunción monseñor Ismael Rolón. Un compañero de ellos, que también se suma al jubileo de los mismos, el padre Alberto Rodríguez, recordará este acontecimiento el próximo mes.

El padre Arévalo indicó que llegó a 25 años de sacerdocio gracias al amor de Dios y al empeño y fervor que dan a la vocación.

Para el padre Silvestre Olmedo sus 25 años de sacerdocio son un signo del amor de Dios, e indicó que se llega a esta etapa gracias a la oración y el acompañamiento de la gente.

El padre Bernardo Torales considera que 25 de años de sacerdocio son una bendición. “Quizás no somos dignos de la santidad personal, pero Dios nos eligió con nuestros defectos y virtudes. La gente quizás ve más en nosotros nuestros defectos, pero somos seres humanos que han respondido a un vocación y que procuran hacer lo mejor posible el designio de Dios”, apuntó.

Al preguntarles qué opinan del reclamo del papa Francisco, quien pidió “pastores con olor a oveja”, Torales indicó que esa visión del Pontífice responde a la labor que debe realizar o de hecho realiza el sacerdote en la comunidad parroquial. Al respecto, el padre Olmedo apuntó que el Papa invitó a que “estemos con el pueblo, que no seamos indiferentes a sus necesidades, y de hecho los párrocos siempre estamos acompañando esas necesidades”.

Para el padre Arévalo, la preocupación del Papa es un reconocimiento a la labor de la Iglesia Latinoamericana, porque en esta parte del mundo los sacerdotes están siempre a lado del pueblo.

¿Qué puede hacer la Iglesia para atraer a los jóvenes a la vida consagrada? Arévalo considera que la Iglesia siempre apostó a la Pastoral Juvenil, pero aún deben surgir más vocaciones. “Eso significa que se debe trabajar más, plantar más semillas, para que se vean más frutos”, indicó.

Olmedo, en cambio, dijo que desea que sus 25 años de sacerdocio sean un testimonio para que los jóvenes se cuestionen, y si el Señor les llama, que respondan generosamente para ese servicio ministerial.

Para Torales hay que estimular siempre a los jóvenes, para que abracen constantemente los valores humanos y cristianos.

También preguntamos a los sacerdotes sobre sus pedidos al nuevo gobierno. Torales sostuvo que las autoridades siempre deben optar por el bien común del país. “Hay muchas necesidades. Preocupa cuando la gente llega a las parroquias, insolvente, y los gobernantes deben responder a esas necesidades más urgentes”, resaltó.

Para el padre Olmedo, siempre hay esperanza en un nuevo gobierno. “Yo le pido que combata la corrupción porque solo así tendremos menos pobres y se acortará la brecha con los ricos”, dijo.

El padre Arévalo indicó que hay mucha esperanza en el nuevo gobierno, el 70% de la población lo apoya y habrá un nuevo rumbo. “Aquí se debe cumplir la Constitución, que las autoridades se empeñen para que el país produzca y que las ganancias se distribuyan a toda la población”, expresó.