CAACUPÉ, Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Mujeres que representaban a diferentes sectores y zonas del país participaron de una celebración litúrgica, presidida por el obispo diocesano en el santuario de Caacupé.
Mons. Claudio Giménez destacó la iniciativa de las organizadoras de este evento, que trajeron a mujeres que trabajan en diferentes sectores de la sociedad, tales como bomberas voluntarias, militares, campesinas, indígenas, profesionales, autoridades nacionales, entre otras.
En su homilía, mencionó que la mujer paraguaya es conocida ahora a nivel mundial gracias al papa Francisco, que siempre la recuerda por su valentía y su heroísmo en tiempos de la guerra. Expresó que es una honra muy grande que el Sumo Pontífice recuerde con tanto cariño a la mujer paraguaya, pudiendo referirse a cualquier mujer de otros países.
Asimsimo, Mons. Giménez exhortó a los presentes a reflexionar antes de actuar, ya que el paraguayo tiende a actuar sin pensar en las consecuencias de sus actos. Agregó que la vida está llena de tentaciones que el ser humano debe superar, y que nadie puede vencer sin haber luchado contra ellas, para lo cual se necesita mucha fortaleza, conseguida a través de la oración.
En el ofertorio se presentaron productos de la tierra, entregados por mujeres campesinas.
Luego de la celebración litúrgica, la senadora Lilian Samaniego dijo que al homenajear a la mujer se honra también a las familias. Agregó que la mujer paraguaya ha avanzado mucho en los últimos años en los espacios de poder, pero que aún le falta mucho por recorrer, por lo que siempre es importante participar en los procesos políticos.
La ministra Ana María Baiardi afirmó que es importante reconocer la valía de la mujer paraguaya.
Según ella, esto hay que agradecer a los grupos feministas que han trabajado en los últimos 30 años.
Lamentó que exista un alto índice de mortalidad materna y violencia intrafamiliar actualmente. En ese sentido, dijo que las mujeres hoy en día están más expuestas al peligro dentro de sus propias casas que en la calle, por lo que aún falta mucho por avanzar en estos aspectos, en el que el Estado tiene una gran responsabilidad.
Al culminar la misa, las mujeres compartieron una cocideada con galleta cuartel en la plaza, proveída por la Fuerza Aérea Paraguaya, donde también se realizó un momento artístico con danzas y actuación de grupos en vivo.
