Los alimentos provenientes de aporte de entidades, asociaciones y personas de buena voluntad están siendo distribuidos por la Mesa Nacional de Asistencia.
Hasta el momento ya fueron juntados 320.000 kilos de alimentos, incluyendo agua, que de a poco son entregados a las familias afectadas por la crecida.
Paralelamente a la distribución, los voluntarios se capacitan en el manejo, manipulación y almacenaje de los víveres. Ayer estuvo con ellos el salvadoreño Carlos Sorianos, quien enseñó las precauciones que se deben tomar para evitar la descomposición de los alimentos.
La orientación fue muy importante porque, en algunos casos, por falta de espacio, se amontonaban los alimentos. Sin embargo, cada producto debe tener una adecuada disposición.
Ricardo González, de la pastoral Social Arquidiocesana, destacó ayer la generosidad de los paraguayos y adelantó que la campaña tiende a continuar, porque los pronósticos dicen que la crecida incluso llegaría hasta julio.
