Con las nuevas teorías educativas, el aplazo o el famoso y otrora desprestigiante “ir a febrero” ya no corre ni se utiliza. Por lo menos la Unves (Universidad Nacional de Villarrica del Espíritu Santo) ya no tiene el espíritu de esta aparente humillación para el alumno y el que no logra el puntaje mínimo igualmente es declarado apto para ser doctor.
Como la Unves es de Villarrica, los hechos ocurren al revés. La Unves no se avergüenza de sus alumnos sino los alumnos se avergüenzan de su Universidad y constantemente convierten las horas de clases en momentos de enfermo esparcimiento.
Las buenas lenguas comentan que un deterioro informático posibilitó un íntimo acceso a las planillas de sueldo del mes de marzo de este año de toda la gente que ahí trabaja y se ventilaron la joda contable y los sueldos de primer mundo que perciben los capos y sus familiares atornillados en su filibustero, desmedido y depravado presupuesto.
Ninguna ley molesta tanto como al que, al asumir un cargo, no pueda utilizar a sus familiares para que se instalen al lado suyo. A eso llamamos nepotismo, al abuso de poder a favor de la parentela. No debe haber institución paraguaya más complaciente para con los allegados familiares que la Unves. Habría que condecorar a esta empresa familiar.
En ella se cumple el sueño de todo funcionario público criollo: utilizar a la empresa como algo familiar y que los sueldos sean pagados por el Estado. La planilla de sueldos radiografía que muchas familias enteras se pasan en esa Universidad todo el día juntos, para el almuerzo y la cena y para cumplir el rol de madre a la perfección, como el caso de unas mujeres que, sin ser olimpistas, son llamadas decanas con cargos inventados como el de Plataforma Digital, que solo sirve para digitar la forma de ganar plata.
Por lo que se nota, en Villarrica existen familias donde todos son unos genios; si bien siempre estuvimos convencidos, como Andrés Oppenheimer, de que la educación es el arma que nos hará salir del estancamiento, jamás imaginé que eso se lograría con administrar una Universidad como la Unves. Nunca es tarde para aprender.
Es más, si los sueldos estatales brindan un buen pasar, podemos augurar un futuro venturoso para Villarrica y en poco tiempo esta Universidad podrá soltar a potenciales y brillantes candidatos al Nobel. Y si por obra de los eternos colocadores de palos en las ruedas no llegase a ocurrir esto, tendremos por lo menos a unos cuantos analfabetos con títulos universitarios deambulando con sus sueños sepultados bajo el polvo de la frustración y la mediocridad.
Nadie discute que los profesores o empleados deben recibir un buen salario; eso lo define la ética, la didáctica, la capacidad y la profesionalidad. Pero eso no vale en la Unves, donde el apellido de algún clan familiar y el visto que nunca es bueno de los diputados locales sirven para que la escoria ocupe el privilegio en esta Universidad familiar.
Con llevar algún apellido es suficiente para ocupar cargos y sirve de garantía para un buen vivir en esta Universidad. La planilla de sueldos del mes de marzo que se filtró entre los ciudadanos de Villarrica clarifica el despropósito de esta Universidad y los millones que se chupan los clanes y clones familiares.
El nepotismo tuvo su origen con el favor que ciertos Papas de la Iglesia concedieron y quemaron a sus sobrinos y allegados. En la Unves (Universidad del Suspenso), algunos papás y las mamás hacen que las papas quemen…