“Secretos” para matar el fútbol de salón

Este artículo tiene 13 años de antigüedad

Los hechos de violencia registrados en las presentes eliminatorias de fútbol de salón ponen en evidencia la desidia dirigencial e inoperancia de los árbitros, “secretos” suficientes para otorgar el certificado de defunción al salonismo paraguayo. La desaparecida Federación de Fútbol de Salón del Interior (Fefusi) cavó su propia fosa con prácticas que hoy día se repiten con la nueva entidad que la reemplazó, Consejo Federado Área Interior (CFAI), dependiente de la Federación Paraguaya de dicho deporte.

El propio director de CFAI, Martín Ota, admitió que se registraron agresiones en Falcón y Ñemby. Antes, en Caaguazú, los madereros se trenzaron a golpes con los de Pastoreo; luego fue el turno de Hernandarias, los locales se tomaron con los de Paranaense; y últimamente en el clásico Paranaense-Franco, en Ciudad del Este. Es que los guardianes del orden público no acuden a los lugares de los eventos deportivos si no reciben “para el combustible”, una práctica lamentable y común.

La raíz de la violencia es la falta de garantías. Se hizo costumbre la ausencia de la Policía en los estadios deportivos; aún así, los jueces autorizan el inicio de los compromisos. Hasta el más novato de los árbitros sabe que no debe comenzar ningún encuentro si no existe presencia policial. Pero, los soplapitos no dimensionan el peligro a que exponen a los protagonistas del deporte y campantemente autorizan la puesta en marcha del compromiso.

La Fefusi desapareció no solamente con la entrada en vigencia del la Ley de Deporte. Antes comenzó a esfumarse, por la violencia que se hacía costumbre en las finales de los nacionales, motivada por actuaciones lamentables de los árbitros. Y muchos de estos soplapitos están hoy en la presente competencia. Cambiaron de organismo, pero no de actitud. Y para colmo, lo dirigentes que deberían depurar el cuadro del arbitraje son los que justifican la continuidad de los mismos alegando que ahora son buenos. ¿Se habrán convertido en ángeles de un día para otro?

Muchos árbitros han sido objeto de acusaciones de supuestos sobornos para manipular resultados, especialmente en partidos decisivos. Son ellos los que hoy día están trabajando y con “buenas actuaciones”, llamativamente. Para más, aquellos dirigentes que antes fueron férreos críticos del sistema nefasto y árbitros ladrones son los que en la actualidad avalan la presencia de los interminables jueces.

Es indiscutible que el fútbol de salón es la única disciplina deportiva que brindó tres títulos mundiales al Paraguay. Y si realmente existe interés en conservar y tratar de potenciar el salonismo, las autoridades de la Federación Paraguaya de Fútbol de Salón y del CFAI tienen la obligación por la Ley del Deporte de tomar severas medidas para evitar la violencia y deben depurar el arbitraje, o esperarán alguna tragedia para reaccionar?

Es muy fácil divulgar comunicados y recomendar a las federaciones que haya garantía para el inicio de un partido. Es que una circular aparece con letra muerta, pues no se cumple, y tampoco hay sanciones, y sigue el carnaval; mientras, quién se hace responsable de las agresiones.

La creación de la Asociación Mundial de Futsal es una clara muestra de la desesperación por evitar la desaparición del salonismo tradicional. Es que Futsal FIFA gana espacio a paso lento pero seguro. Este hecho y los puntos negativos que guardan relación con la violencia y los malos arbitrajes ponen en jaque a la dirigencia, que debe tomar con seriedad esta situación.

En el Paraguay, el futsal continúa vigente porque potencias como Paranaense y Presidente Franco son sus pilares, dos federaciones gloriosas, que si deciden salir será el inicio de la desaparición definitiva del salonismo. Pues los dirigentes también se cansan, no solo de meter las manos en los bolsillos para cubrir los gastos, sino también por las injusticias que se cometen con frecuencia en las canchas.

Ojalá no sea tarde para la toma de decisiones pertinentes, por el bien del fútbol de salón, que es cuna de grandes atletas, que no solo brillaron en esta modalidad sino también en el balompié. La pelota está en terreno de la dirigencia y el cronómetro está para dar la última vuelta.