Las “Caperucitas”, sinónimo de represión y terror

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La “Caperucita Roja” era el móvil utilizado por la policía de la dictadura de Alfredo Stroessner para trasladar a presos y a secuestrados por la policía represora. Su presencia en las calles de Asunción y el área metropolitana causaba terror. Hoy, la fiscalía dilata el traspaso del vehículo para exhibirlo en el Museo de las Memorias.

El 11 de abril del 2011 el vehículo fue rescatado de las inmediaciones del Mercado 4 de Asunción tras una larga investigación realizada por el activista Martín Almada. Fue derivado al depósito de evidencias de la Fiscalía General del Estado, en San Lorenzo. Se trata de un vehículo Chevrolet Custon 10 Deluxe, que la policía de la dictadura utilizaba con la descripción de P-1 (sería patrullera 1), más conocidas como “Caperucita Roja”.

En el depósito de San Lorenzo está el vehículo destartalado, expuesto a la intemperie, pero aún conserva su chapa de Asunción número 15264.

Su sola presencia por las calles de Asunción y alrededores causaba pavor y miedo a la ciudadanía. Sobre todo cuando por las noches se desplazaba lentamente, con las luces intermitentes sobre el techo, lo que presagiaba represión, detención y secuestro de disidentes de la dictadura y muchas veces de inocentes personas, que en más de una oportunidad fueron víctimas, incluso, de chismes y malquerencias. De acuerdo a testimonios de víctimas de la dictadura, los detenidos eran tirados en la parte trasera del vehículo rojo, esposados, reducidos a puñetazos, patadas y cachiporrazos y llevados a las comisarías, al Departamento de Investigaciones, a la Técnica y posteriormente a la cárcel de Emboscada, donde era el destino casi seguro de la mayoría de los presos políticos.

El Museo de las Memorias juntamente con el departamento de DD.HH. del Ministerio del Interior realizan gestiones para que el vehículo forme parte del citado museo. Lo querían tener ya en el lugar para este 2 y 3 de febrero, pero no fue posible. De acuerdo a averiguaciones, la fiscala Nancy Carolina Duarte, fiscala de la Unidad Nº 2 especializada en derechos humanos, demora la resolución del petitorio.