La Secretaría Nacional de la Vivienda y el Hábitat (Senavitat), a cargo del arquitecto Francisco Knapps, adjudicó el Lote N° 7 de la Licitación Pública N° 001/14, para la construcción de 141 viviendas en el asentamiento Amanecer III de la localidad de Cambyretã, departamento de Itapúa, a la firma “Pilar Constructora SA” (de Aldo Davinson Paniagua y el exdiputado –PLRA– Fernando Oreggioni), por la friolera de G. 9.979 millones de guaraníes.
Sin embargo, la propuesta más baja dentro de la misma licitación fue la de Corporación Constructiva SRL (de Juan Dudkiewicz y Venancio Zárate), que presentó el mismo proyecto por G. 7.748 millones, pero fue descalificada por no haber incluido un cartel dentro de su oferta. Es decir, la Senavitat había solicitado en su pliego de bases y condiciones (en formato pdf) la inclusión de dos carteles de propaganda de la obra (aunque en Excel pedía solo uno) y Corporación Constructiva presentó solo uno.
El Comité Evaluador de la Senavitat argumentó la descalificación de la citada empresa, junto con otras cinco firmas constructoras en igual situación, que pese a presentar los precios más bajos “no se ajustan a los requerimientos básicos de carácter sustancial”.
Corporación Constructiva presentó una reclamación contra la adjudicación, pero la Senavitat, por Resolución Nº 858 del 9 de junio último, la rechazó con el argumento de que la firma “ha presentado solamente la cantidad de 1 (un) Letrero de Obra en el ítem 41 de la lista de cantidades y sus precios correspondiente al Consultorio Ambulatorio. No obstante, en el ítem señalado el PBC (pliego de bases y condiciones) solicita la cantidad de 2 (dos) “Letreros de Obra””.
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O sea que, para la Senavitat, la falta de un cartel de propaganda (ya se incluyó uno) es un “requerimiento básico” y sobre todo tiene “carácter sustancial” dentro de la construcción de viviendas para familias de escasos recursos.
Tal es así que la institución prefiere pagar G. 2.230 millones más a la firma “Pilar Constructora SA” con tal de tener sus dos letreros instalados en la obra y no solo un cartel como había propuesto el oferente con el precio más bajo.
El Comité de Evaluación de la Senavitat que analizó las ofertas estuvo integrado por el abogado Alejandro Aveiro, el licenciado Juan Ernesto Pérez, abogada Letizia Santacruz Larroza, arquitecto Daniel Emery y el ingeniero Gerardo Romei.
Poco celo
Esto demuestra claramente la falta de celo por el patrimonio del Estado, dentro de una secretaría como la Senavitat que incluso funciona con recursos limitados para atender la ingente demanda de casas por parte de miles de familias carenciadas.
Cabe mencionar que la licitación de casas en Cambyretã forma parte de un proyecto mayor para la construcción de un total de 1.196 viviendas con infraestructura básica y equipamiento comunitario con consultorio ambulatorio y mejoramiento de local escolar, en 11 localidades del interior del país, con una donación del Gobierno de la República de China (Taiwán) de US$ 71 millones.
Recordemos que la firma afectada, Corporación Constructiva SRL, ya presentó una demanda en contra de la Senavitat ante el Tribunal de Cuentas, que debería investigar a profundidad si en este caso hubo o no lesión de confianza por parte de las autoridades de la mencionada secretaría de Estado que se encarga de las viviendas sociales.
mvelazquez@abc.com.py
