La novia llegó a la iglesia y fue recibida por su padre Antonio Villamayor quien la llevó hasta el altar, para entregarla a su novio.
Culminada la ceremonia religiosa, los contrayentes invitaron a una fiesta realizada en el Hotel La Misión. Los invitados llegaron a la recepción donde aguardaron la llegada de los nuevos esposos quienes se tomaron fotografías para el álbum de bodas.
Luego del tradicional vals de novios, los presentes fueron servidos con un menú especial, preparado por el equipo gastronómico del hotel.
