Encarnación, una ciudad que enamora

Este artículo tiene 5 años de antigüedad
Bellezas del Sur: Las hermanas Azul Dali,  Dea Dalila y Dahiana Patricia Petta Caceres, posaron para ABC Revista en las cristalinas aguas del Paraná.
Bellezas del Sur: Las hermanas Azul Dali, Dea Dalila y Dahiana Patricia Petta Caceres, posaron para ABC Revista en las cristalinas aguas del Paraná.Juan Augusto Roa

Encarnación celebra su aniversario fundacional en pandemia y con todas las actividades suspendidas. La Perla del Sur estuvo sin su carnaval, sin sus playas atestadas ni el bullicio que la caracterizaron siempre. Aun así es una ciudad que enamora y atrae al visitante.

A un año de iniciada la peor crisis sanitaria y económica que sacude al país en los últimos 50 años, la capital del departamento de Itapúa cumple 406 años en silencio. En este aniversario también enfrenta el desafío de resignarse a mantenerse inmóvil, enclaustrada, o apelar a una reingeniería de intercambio social y comercial que le permita sobrevivir y evitar un colapso por inanición.

Pese a la crisis, y en contra incluso de disposiciones ministeriales, la capital itapuense supo campear la crisis mediante la adopción de interesantes medidas profilácticas, que, incluso, resultaron en un modelo a aplicar en otros puntos del país, en particular en lo referente a la actividad turística y sus rubros asociados, como la gastronomía y la hotelería.

Desde el año 2011, luego de la inauguración de sus tres playas (Pacu cua, San José y Mbói ka’ê) se dio un proceso de cambio y reingeniería en el turismo a orillas del Paraná. Poco a poco, los distintos actores de la sociedad fueron dando más espacio a la puesta en marcha de proyectos que posicionen a Encarnación como destino turístico sostenible, destaca la directora de turismo de la municipalidad local, Rebecca Arramendi.

Una joya en la costa

La ciudad ofrece playas, más de 27 kilómetros de costanera, un sistema hotelero con más de 5.000 camas, un minizoológico, entre otros. Alrededor de 300 locales gastronómicos para diferentes paladares y variados precios, nueve centros nocturnos, cinco museos, decenas de monumentos que dan un marco característico a la historia, el arte y la cultura de una ciudad que avanza y que trabaja en la edificación de un calendario de turismo para todo el año, en el que, sin lugar a dudas, los carnavales encarnacenos son el punto principal para elegir visitar esta ciudad.

La capital itapuense tiene el tercer sambódromo más grande del mundo, y los carnavales convocan a más de 50.000 personas por año. Es un factor que mueve la economía regional, transformando espacios, lugares y personas, direccionando todo a recibir de la mejor manera posible a sus vacacionantes, sostiene Arramendi.

La crisis sanitaria y económica, sin embargo, obligó a suspender la edición de este año las fiestas, con su consecuente impacto en la economía de un amplio sector, pasando por la hotelería, gastronomía, transporte, entre otros servicios.

Turismo wellness

Encarnación, sin embargo, no solo es playa. Esta ciudad tiene mucho potencial que ofrecer. Se busca posicionar con otros atractivos que pueden conquistar un nuevo público de compras. Estamos trabajando en potenciar eso, el turismo religioso, el “turismo wellness”.

Esto consiste en un tipo de turismo que habitualmente rehúye del estrés y busca bienestar físico y psicológico.

La modalidad está generando una situación interesante: mucha gente que cuida su salud y busca calidad de vida, después de disfrutar de las bondades de cualquier gran ciudad, opta por mudarse a vivir en Encarnación. “Esa es una característica de la ciudad: Encarnación te enamora y es única”, afirma.

Aun con la crisis, Encarnación sigue pujante, con un futuro prometedor para seguir innovando y posicionándose como la ciudad icónica del turismo paraguayo. Mucho tiene que ver en eso el esfuerzo que hicieron todos los sectores de prestadores de servicios turísticos, aplicando protocolos sanitarios, con el objetivo de ofrecer un destino seguro, un esfuerzo en el que trabajaron arduamente “sin sentir el acompañamiento del Gobierno nacional en cada paso. Seguimos con esa situación de abandono”, en la conclusión de Rebecca Arramendi.

Controversia sobre la fundación

Los registros históricos de la Compañía de Jesús (jesuitas) dan cuenta que la actual Misión de Nuestra Señora de la Encarnación fue fundada como una reducción para evangelizar a los nativos guaraníes por el misionero jesuita, Roque González de Santa Cruz, el 25 de marzo de 1615.

Esta fundación se realizó sobre la margen izquierda del río Paraná, donde actualmente está asentada la ciudad de Posadas (Argentina).

Una enorme roca instalada en cercanías de donde estuvo ubicado el puerto de lanchas de la ciudad de Posadas indica el punto geográfico donde habría sido fundada la reducción por Roque González, durante su trayecto hacia las Misiones que se ubicaban más arriba por el Paraná.

En un alto en el camino, el religioso encontró un lugar ideal como punto de descanso dadas algunas características geográficas importantes, como un gran lago que se desprendía del curso del río, años más tarde se conoció como laguna San José, que ofrecía un sitio tranquilo para atracar las embarcaciones. Una gran roca que emergía del agua se convertía en un importante punto de referencia y daría nombre al lugar “ytapúa”, punta de piedra, en idioma guaraní.

Para el historiador local, licenciado Silvio Sosa, sin embargo, la fundación de la Misión de la Encarnación ocurre en un lugar con un pueblo indígena ya existente, llamado por los propios nativos como Ytapúa, y se encontraba ubicado sobre la margen derecha del río Paraná, en el sitio geográfico donde se encuentra emplazada la actual Plaza de Armas.

Carnaval callejero

Como parte de las actividades del verano 2021 durante tres sábados consecutivos se realizaron los llamados “carnavales callejeros”, que consistía en el desfile de un carro de carnaval. En él iba montada una batucada que acompañaba a dos o tres figuras reconocidas del carnaval de los clubes, quienes bailaban para el público, desde la carroza, y eventualmente bajaban cerca de las playas, pero alejadas del público para mantener el protocolo sanitario. Principalmente recorrían la Costanera y los puntos de interés.

el dato

Encarnación ofrece playas, más de 27 kilómetros de costanera y un sistema hotelero con más de 5.000 camas y 300 locales gastronómicos.

Texto y fotos: jaroa@abc.com.py