Parlamentarios paraguayos
A raíz de los reclamos sociales y políticos, iniciados en la celebración del Día del Trabajador y que contó con el apoyo de numerosos parlamentarios, el 30 de mayo de 1959, el presidente de la República, Alfredo Stroessner, decretó la disolución de la Cámara de Representantes y convocó para elección de una nueva Cámara, la que se realizó el 13 de marzo de 1960.
En aquella oportunidad fueron electos J. Eulogio Estigarribia, presidente, y los representantes Pastor C. Filártiga, J. Augusto Saldívar, Hermenegildo Olmedo, Luis Martínez Miltos, Teodosio Zayas, Clímaco Fernández, Walter E. Ynsfrán, Sabino Montanaro, Raúl Brugada, José Leandro Oviedo, Eduardo Vallejo, Juan Pablo Gorostiaga, Bacón Duarte Prado y Silvio Lofruscio.
También fueron electos Odilón Benítez, Roberto González Riobóo, Juan Esteche Fanego, Juan Manuel Frutos Fleitas, Pablo González Maya, Diógenes Vasconsellos, Eusebio Villamayor, Óscar Gómez Núñez, Carlos Díaz de Bedoya, Lorenzo Mengual, Sila Estigarribia, Pedro Pablo Gómez, Honorio Campuzano, Fernando Vallejo, Enrique García de Zúñiga y Carlos Augusto Saldívar.
Otros parlamentarios electos fueron Romilio Colunga, Ricardo Franco Navarro, Saúl González, Emilio Chilavert, Juan Carlos Moreno González, Antonio Campos Alún, Máximo Duarte Bordón, Braulio Zelada, Vicente Matiauda, Josías Yegros, Tiburcio Bogado, Hermógenes González Maya, Julián Nery Huerta, José G. Villalba, Valentín Insaurralde y Nelson Villate.
Completaron la lista de parlamentarios Juan Manuel Frutos Pane, Rubén Ramírez Pane, Adolfo Zayas, Ernesto Barchello, Fulgencio González, Rubén Stanley, Emiliano Caballero, Romilio Maldonado, Silvio Garay, Marcial González, Wilfrido Inchausti y Raimundo Pizzurno.
Empresario teatral
Hacia 1885 se estableció en Asunción un inmigrante catalán llamado Baudilio Alió, quien sería uno de los importantes actores de la reconstrucción nacional en el ámbito cultural. Fue miembro de una familia de cantantes, con quienes integraba una compañía lírica. Era actor, director y dinámico empresario teatral.
Fue el introductor de la ópera en el país, fundó compañías de zarzuela y construyó el actual Teatro Municipal de Asunción, inaugurado en 1889. Por su intermedio, actuaron en escenarios paraguayos importantes cantantes, como Alejandro Rosetti, Adriano Acconci, Alejandro Niccolini, Teresa Simona, entre otros.
Baudilio Alió falleció en Asunción, el 16 de agosto de 1892. El Teatro Nacional, luego puesto bajo ámbito municipal, fue rebautizado en los años 50, como Teatro Municipal Ignacio A. Pane.
María Pacurí
María Pacurí no solo es el título de una zarzuela paraguaya, sino el nombre de una esclava mulata que vivió en Asunción a mediados del siglo XIX, y que –según versiones– era una espía al servicio del Gobierno. Sobrevivió a la Guerra de la Triple Alianza y, luego de la abolición de la esclavitud en 1869, se dedicó a la venta ambulante de dulces, chipá, compotas y bizcochuelos.
Con sus canastas rebosantes de fragantes mercaderías, se metía en todas las casas de la ciudad, incluso en la del presidente de la República, “metiendo la nariz” hasta en lo que no le importaba. Como “mirona” e indagadora no tenía igual y, cuando a veces era sorprendida “alargando” el cuello, asomando atrevidamente la cabeza encima de cercados, se hacía la desentendida y entonaba su cantinela: “María Pacurí, peina ogueru dulce andai, chipa quesu, avati pororo…, néike la gente, ñañemu”.
Cierta vez y siempre en su afán de curiosear, María Pacurí tuvo la mala suerte de quedarse colgada de un cerco de karanda’y bastante alto, y tal fue su susto de verse sorprendida que se orinó todo encima. Esto motivó el pintoresco estribillo popular que dice “María Pacurí, avati pororó, ojupi cerco ári ha okuaru chororo”.
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