Entre las FARC y la calidez humana

Este artículo tiene 18 años de antigüedad

Enclavada en la cima de los Andes, a casi 3.000 metros sobre el nivel del mar, amurallada por montañas, Bogotá es una de las pocas ciudades latinoamericanas celosas de sus monumentos históricos. Pese a las FARC, los paramilitares o el narcotráfico, esta pequeña porción de la tierra de Fernando Botero invita a “rumbear”, tanto de día como de noche. La calidez de los bogotanos sosiega la baja temperatura de 8 a 10 grados a esta altura del año.