Yaguarón, de fiesta

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Este miércoles 15, la ciudad de Yaguarón está de fiesta. Se prepara para honrar a su santo patrono, san Buenaventura, nombre que lleva la iglesia, uno de los atractivos y maravilla del arte barroco franciscano-guaraní que se encuentra en periodo de restauración.

La iglesia San Buenaventura de Yaguarón es una antigua edificación admirada por propios y extraños, debido a la maravilla del arte barroco franciscano-guaraní que inunda los ambientes, desde los retablos, pilares, techos, paredes, puertas hasta ventanas, convirtiéndose en un atractivo turístico y religioso de sublime belleza, con valor distintivo y emblemático de la ciudad.

Actualmente, se encuentra en reparación, debido a la invasión de las termitas. Según el viceministro de Obras, en la recuperación y restauración de la iglesia se invertirán USD 5 millones, de los bonos soberanos. El tiempo de trabajo se estima que será de 18 meses.

Adentrarse a la construcción del templo —que se inició en 1755 y finalizó en 1772— es de un gusto artístico admirable que sorprende, entusiasma y acaba instalándose en la memoria. La dirección de esta obra es atribuida al artista portugués José de Sousa Cavadas, quien orientó a los indígenas para construir el retablo con madera de lapacho y dividida en tres naves separadas por columnas cuadradas, revestidas por tablones de madera policromada. Con una bóveda que se destaca por su artesonado, el altar ricamente ornamentado y decorado en oro, con retablos tallados en madera y recubiertos con láminas de oro.

Verdaderamente, los templos de todas las reducciones franciscanas fueron muy semejantes a esta iglesia; de ahí su gran importancia histórica, ya que remonta a otras épocas a quien la visita. Todo el conjunto se muestra monumental, armonioso, simétrico y brillante, y es lo que se quiere salvar de las termitas que la están invadiendo. Los trabajos ya se iniciaron y, una vez culminados, se mostrará nuevamente grandiosa e impresionante.

El cerro de Santo Tomás es otro de los atractivos de esta ciudad, que se prepara con varios actos para los festejos patronales, que cada año incluye desfiles, actos culturales, con escuelas de danza y musicales con artistas invitados de otras ciudades. Este año no será diferente. Las actividades para los festejos incluyen, nuevamente, baile, música y el recorrido del santo patrono por toda la ciudad, por supuesto.

San Buenaventura, cuyo verdadero nombre fue Juan de Fidanza, era oriundo del pueblo de Bagnoregio, Italia, pero fue educado en Francia. Con tan solo cuatro meses se enfermó gravemente y su madre, desesperada, lo presentó a Francisco de Asís, quien lo alzó en brazos y apretándolo a su pecho le dijo: “¡Buena ventura!”, sinónimo de buena suerte, salud. El niño, con este gesto, se curó inmediatamente. Cuando grande, su madre le relató esa anécdota y fue una de las razones por la que abrazó la carrera del sacerdocio y adoptó Buenaventura como nombre religioso. Considerado como uno de los santos más intelectuales de la santa Iglesia, falleció el 15 de julio de 1274.

Aventura en el cerro

Si decide visitar la ciudad, ubicada a 48 km al sur de Asunción, en este tiempo tan especial podrá escalar el cerro y observar la ciudad desde lo alto. El paisaje que ofrece es imperdible. Es tradición que se escale el cerro durante la Semana Santa. No se sabe a ciencia cierta cuándo comenzó esta costumbre, pero los antiguos habitantes afirman que, probablemente, fue después de la Guerra del 70. En la cima hay un oratorio y tres cruces: una grande y dos chicas, que pertenecieron a la iglesia de San Roque.

El paisaje que se muestra desde lo alto no deja de impresionar, aun en días de niebla, lo que le da mayor encanto a la vista. Dicen que cuando se pone un pie en la ladera, un aura de misterio rodea, ya que corren muchas leyendas que los yaguaroninos escuchan desde pequeños: que es el tapón de un mar gigantesco. Está conectado con la iglesia a través de un túnel, cuya entrada se halla debajo del altar mayor del templo. Es la cuna de los siete mitos. Y dicen también que quien ponga su pie en la huella de Santo Tomás se desposará con alguien de la comarca y ya no se irá nunca más.

En fin. La cruz del cerro es protectora de la ciudad, sostienen los creyentes católicos. Mientras permanezca, Yaguarón estará protegida. En los días que preceden a las grandes tormentas, se escucha un llanto quejumbroso: es Keraná buscando a sus hijos. La gente de antaño siempre relataba esto, según se lee en el portal Pyporé, la huella franciscana.

Cuando los españoles se establecieron en el Paraguay, hecho que ocurrió con la fundación de la casa fuerte de la Asunción por el capitán Juan de Salazar de Espinoza, el 15 de agosto de 1537, Yaguarón ya existía, tal vez con el nombre de Yaguarú. Con relación a este hecho, dice la escritora Josefina Plá: “A la llegada de los españoles existían ya en estas tierras pueblos, en su sentido etimológico”. Eran tavas, sitios en los que cierto número de indígenas coincidían más o menos para la defensa de la población.

“Este hecho obedecía ante la belicosidad de los guaicurúes y parayaguáes”, los piratas fluviales, quienes asolaban los poblados que se constituían en verdaderas aldeas, cercadas del conjunto con doble empalizada de madera, levantadas alrededor de un lugar abierto que hacía las veces de plaza para las reuniones, consultas y festejos populares.

También, dice Josefina Plá: “Existían lugares en los cuales esos núcleos indígenas recalaban, por diversos motivos, con cierta asiduidad”. Uno de esos lugares fue Yaguarón, pueblo de indios fundado, según parece, en 1539.

El nombre

Derivaría de dos orígenes: uno de la palabra guaraní jaguaru —jagua, que significa perro, y ru, padre—. Refiere sobre un perro de enorme tamaño que vivía y asustaba a los nativos y primeros habitantes de esta región, y que personificaba al tiempo. Era una especie de perro grande con feroces colmillos afilados, con cuatro ojos de encendidas pupilas, tres alineados al frente y uno ubicado detrás de la cabeza, que se encargaba de ver el pasado. Una de las versiones afirma que la comunidad adoptó ese nombre recordando al temible jagua hû guasu.

Otra versión refiere que fue en honor al cacique Ñaguaru, respetado y temido mburuvicha de la parcialidad indígena que habitaba el lugar. Era muy querido por los nativos, quienes, luego de morir, pusieron el nombre de Ñaguaru a la comunidad.

Con el paso del tiempo y la invasión de los españoles, resultando difícil el aprendizaje, la comunicación y pronunciación de parte de estos, la palabra jaguaru o Ñaguaru fueron sufriendo modificaciones, hasta lo que hoy es: Yaguarón.

Lugar Histórico

Según Narciso R. Colmán, Yaguarón es la cuna de la mitología guaraní, que tuvo su origen en el cerro de Yaguarón y su fin en Moñái Kuare, ubicada a unos 8 km al noroeste de la iglesia, donde murieron los siete hermanos mitológicos.

También, la compañía Guayaibity, a unos 5 km de la iglesia, fue sede de la gran tragedia de Guayaibity, en la que los indígenas rebeldes se alzaron en armas contra los españoles por el maltrato recibido y mataron al gobernador de la provincia, Agustín Manuel Ruyloba y Calderón, en busca de la ansiada libertad.

Asimismo, hace aproximadamente unos 300 años es asiento de la banda musical más antigua del país, la Banda Peteke. El 15 de setiembre de 1733 dieron muerte al entonces gobernador y, un tiempo después, como consecuencia, las tropas militares asesinaron cruelmente a los líderes indígenas de las distintas távas.

Fundación

Se presentan tres situaciones:

● Antes de la llegada de los colonizadores, Yaguarón ya existía como ciudad indígena, con nativos traídos de Acahay.

● Según antiguos historiadores, fue fundado por Domingo Martínez de Irala, en 1539. (Sin fecha).

● Historiadores actuales afirman que fue fundado por los frailes franciscanos Luis Bolaños y Alonso de San Buenaventura, en 1586.

No tiene una fecha exacta de fundación, pero la municipalidad —por resolución— ha adoptado como fecha fundacional el 11 de octubre de cada año y como fundador a Domingo Martínez de Irala. Fue en sesión del 16 de febrero de 1989, siendo presidente don Ramón Ochoa. En el escudo municipal, una de las imágenes corresponde a Domingo Martínez de Irala, como fundador de Yaguarón.

Mitos y leyendas

Yaguarón es considerada cuna de la mitología por Narciso R. Colmán, en su escrito Ñande Ypykuéra. En el mismo se afirma que Tau y Kerana habitaban esta comarca, y que los siete hijos sietemesinos y monstruosos murieron carbonizados en el lugar denominado Moñái Kuare, actual Itá Potrero. Mitos: Mba’e Saguasu, Pytajovái, Luisón, Mbói Jagua, Kerana, Ao, Aña, Angue, Teju Jagua, Kanguerei, Jaguaru.

Leyendas: Anticristo, Sirena, Micaela Yaharí, alma en pena de la iglesia de Yaguarón, Leme, la Novia, otras.

Sepa más

Yaguarón está ubicada a 48 km de la ciudad de Asunción, en el departamento de Paraguarí y sobre la ruta 1 Mariscal Francisco Solano López.

ndure@abc.com.py

Fotos ABC Color/Gustavo Báez/Marta Escurra.